Nuevas socias de nuestra escuela de español en Madrid

Han pasado ya unos meses desde que entráramos a formar parte de este gran equipo que forma Cronopios Idiomas y es el momento de mirar atrás y hacernos conscientes de lo que ha supuesto para las nuevas socias de nuestra escuela de español en Madrid dar este paso. Por esta razón, me he propuesto contestar a esta pregunta y también se la he planteado a mis compañeras

Una escuela de español diferente

Reyes responde casi sin pensar, lo tiene muy claro. Es nuestra socia más joven, pero ha tenido tiempo de ejercer la docencia en universidades de lugares tan remotos como Estados Unidos o China. Rebosa entusiasmo tanto en sus clases como en su respuesta: ¨Cuando dedicas parte de tu vida a ser profesora de español, una sueña inevitablemente con trabajar en una escuela de español. Y si la escuela trata bien a profesores y alumnos, mejor que mejor. Lo que una no imagina es que va a encontrar una escuela como Cronopios Idiomas: una cooperativa en la que la prioridad es lo humano y el trabajo es siempre un proyecto de equipo.

Nuevas socias de nuestra escuela de español en Madrid

Reyes hablando en una reunión de socios y socias

Antes de entrar como socia ya entreveía el cariño que invade la sala de profesores, o la profesionalidad y el respeto con el que se trata a los alumnos. Pero fue firmar aquel contrato, que dejaba por escrito que yo, como el resto, tenía un cachito de eso que una vez fue un sueño y ahora es escuela, y empezar a sentir lo que Cronopios Idiomas de verdad es: un equipo que no para de crecer, con gente de todo el mundo y gente de aquí, que es también la gente de siempre: profesores que son amigos y te ayudan, te celebran y comparten contigo el mismo sueño. Ser socia de Cronopios Idiomas es el final de una carrera que cumple tus expectativas. Pero también un poquito más: una experiencia que te hace crecer y crece contigo.

Compartiendo la admiración y la pasión de Reyes por la escuela, puedo añadir que Cronopios Idiomas sí es diferente ya que nuestra escuela no es un intermediario negociador entre el alumno y el profesor, previa negociación de un pago proporcional por las clases impartidas. En nuestra escuela tenemos un salario que no varía según el número de clases y la estabilidad de los profesores es una prioridad. Conocemos a nuestros estudiantes y a los estudiantes de nuestros colegas profesores. Nos ayudamos y aconsejamos para poder incrementar la eficacia en el proceso de aprendizaje del estudiante y sentimos orgullo por los logros del alumno, ya sea porque han pasado una prueba de ingreso para continuar estudiando en nuestro país, o bien porque han realizado pequeños sueños, abierto negocios, y ellos también sienten que hemos formado parte de sus vidas… estoy pensando en un exalumno que pasó la semana pasada para dejar una planta de su propia floristería, recién abierta en Madrid.

Dueñas de nuestros destinos

Luisa responde concisa, ha necesitado un tiempo para reducir su respuesta a la frase imprescindible: ¨Ante la propuesta reciente de ser socia de Cronopios Idiomas he accedido con mucha ilusión. Si eres una persona entusiasta de tu trabajo, una cooperativa te brinda la oportunidad de mejorar como profesional al implicarte más en el funcionamiento del negocio¨. Luisa ha trabajado diez años en Alemania y para ella es importante que el trabajo sea responsable y eficaz, además de placentero. Su trabajo es siempre impecable y exhaustivo. A Luisa le gustan las cosas bien hechas. Para ella es importante implicarse en el trabajo y eso es más posible cuando sabes que todo el trabajo que estás invirtiendo en la escuela repercute en el funcionamiento de la empresa que nos ha acogido y abierto las puertas a las nuevas socias de nuestra escuela de español en Madrid.

Y yo estoy totalmente de acuerdo con ella. Nuestra escuela hace 10 años era sólo un sueño de docentes románticos, que creyeron en ellos mismos para poder gestar lo que tenemos ahora: una empresa que pertenece a todos, ahora también a nosotras, las nuevas socias de nuestra escuela de español en Madrid. Nosotras ahora nos sentimos responsables de sus gastos y orgullosas de sus logros, sentimos que es nuestra casa y eso se refleja siempre en el aula, en la calidad profesional y humana de las clases.

Creciendo en tiempos de crisis:

Manuela lo piensa y contesta decidida. Ha trabajado durante años en universidades en Italia y tiene su propio blog docente.  Está acostumbrada a dirigir y recibir órdenes; para ella entrar a formar parte de la escuela ha sido como llegar a un oasis: ¨Formar parte de una cooperativa es una experiencia de trabajo horizontal, que es la mejor manera de trabajar, pero que, por desgracia, tan pocas veces se da en la vida. Para mí la cooperativa es compartir, partir en un viaje hacia la generosidad, el aprendizaje mutuo y el crecimiento personal¨. Como ella misma afirma, por desgracia pocas veces encuentras en la vida la posibilidad de trabajar con una organización horizontal, en la que todos somos diferentes y, por ello, todos aportamos riqueza, no hay jefes, hay un equipo de trabajo.

Y esa horizontalidad se puso de manifiesto en la crisis más profunda que ha sufrido la escuela y el mundo: la crisis de la pandemia de COVID-19. Cuando muchas empresas estaban despidiendo a sus trabajadores para poder sobrevivir, Cronopios Idiomas apostó por lo contrario: crecer, hacernos más fuertes gracias al equipo y fue así, cuando, sin sentir la ansiedad sentida por mucho trabajadores, nuestra escuela nos lanzaba una propuesta para navegar juntas, navegar mejor.

Otra de las nuevas socias de nuestra escuela de español en Madrid es Amarilis, ella se encarga del mantenimiento y de que todo esté a punto cada mañana. Para nosotras, ver a Amarilis nos llena de paz, ella es todo bondad y, cuando le pregunto, comenta: ¨Para mí es una nueva experiencia. Nunca había participado de una organización horizontal, y en este trabajo me siento acogida y más independiente, siento que soy mi propia jefa¨. Amarilis ha resumido perfectamente lo que sentimos las demás.

Una escuela de integración

Por último, quiero añadir un aporte personal. Yo soy Ana Victoria, pero todos me conocen como Viki. Mi experiencia anterior también ha sido como docente en el extranjero: en mi caso Rusia y Eslovenia. Allá donde fui tuve que escuchar, aprender, integrarme, al igual que mis compañeros lo hicieron en su momento. Ahora, nosotras tenemos la oportunidad de facilitar esa tarea a nuestro alumnado: sentimos que nos involucramos en su proceso de vida, de aprendizaje. Fomentamos en el aula el respeto y el interés hacia otras culturas porque sabemos lo que significa estar fuera de tu país. El hecho de ser socia, me hace responsabilizarme más de mis alumnos, ya que no estoy sola, hay un equipo que opina, que te apoya.

Y estas son las razones que nos han llevado a ser nuevas socias de nuestra escuela de español en Madrid. Para nosotras no es sólo un trabajo, al igual que para los alumnos no es sólo aprender una lengua, es algo más, es sentir que estás acompañado por un equipo y que no estás solo fuera de tu país.

5 razones para aprender español en Madrid

Únete al club. Aprende español, un idioma verdaderamente global, solo superado por el inglés y el chino en número de hablantes. Una puerta de entrada a 500 millones de personas, a una enorme variedad de culturas. Muy bien, te estarás preguntando ¿dónde? Bueno, en España obviamente. ¿Por qué? En este artículo, vamos a explicarte por qué Madrid es tu mejor opción para aprender español. Aquí tienes 5 razones para aprender español en Madrid:

POR QUÉ ESPAÑA

En primer lugar, es posible que desee tomar nota de que, según la encuesta global de HSBC realizada en 2019, España fue situada como el cuarto lugar más deseable del mundo para vivir. La calidad de vida y el clima son las razones principales que la gente dio para calificar a España en una posición tan alta. Otra cosa importante es que España no es un país tan caro para vivir como Suiza, Canadá o Singapur. Conclusión: España, buena vida, pero asequible.

En segundo lugar, si vienes de Europa, ir a España es más fácil de organizar, siendo parte de la UE, y más barato que cruzar el océano hacia América Latina. Si vienes de más lejos, ten en cuenta que desde España puedes visitar otros lugares de Europa como Francia, Portugal o Italia en tren o en avión a precios asequibles.

Si está considerando América Latina, es posible que desee tener en cuenta las diferencias regionales en el idioma, el español de España es internacionalmente el más reconocido y fácil de entender. Muy bien entonces, ¿por qué Madrid? Para empezar, porque los visitantes lo califican constantemente como altamente satisfactorio, Lonely Planet, por ejemplo, coloca a Madrid en el segundo lugar este año como el mejor lugar para visitar en Europa. En la misma línea, la revista Time Out eligió uno de los barrios del centro de Madrid como el “lugar más cool del mundo“.

UBICACIÓN

Una razón de peso para elegir Madrid es que es la base perfecta para visitar el resto del país, ya que está geográficamente en el centro. Desde aquí puedes realizar muchas excursiones de un día, simplemente utilizando la red de trenes locales baratos y regulares, puedes, por ejemplo, visitar la casa natal de Cervantes en Alcalá de Henares o pasear por Cercedilla, un bonito pueblo situado en unas montañas cercanas. Solo un poco más lejos podrás realizar excursiones de un día a lugares como Toledo, Segovia, Ávila y Salamanca. Si quieres pasar unos días en ciudades más alejadas como Barcelona o Sevilla, puedes usar el AVE, el tren de alta velocidad.

CULTURA

Obviamente, esta es la capital de España, y no cualquier capital, Madrid es la capital más soleada de Europa, con más de 300 días de sol al año. Buen tiempo y con gran una gran oferta cultural. A unos pasos de nuestra escuela de español, encontrarás el Museo del Prado, uno de los museos de arte clásico más grandes de Europa.

5 razones para aprender español en Madrid

A lado del Museo del Prado está el museo Thyssen-Bornemiza y si quieres ver obras de Dali y Picasso solo tienes que caminar un poco para visitar el museo Reina Sofía. Además hay docenas de museos pequeños, montones de galerías de arte y barrios llenos de vida como Lavapiés o Malasaña.

GENTE

Los españoles han acudido en masa a vivir a Madrid a lo largo de su existencia. Son muy pocos los verdaderos madrileños, o “gatos”, personas cuyas raíces se remontan a varias generaciones. Ha habido una gran migración a esta ciudad a lo largo del tiempo, puedes comprobarlo en los bares donde sirven comidas de diferentes regiones del país. Cerca de nuestra escuela puedes encontrar bares comida asturiana, gallega o andaluza. Como dice el refrán, nadie es de Madrid, por lo tanto, todos pueden ser de Madrid. Y por eso la gente es realmente muy acogedora, puedes sentirte muy cómodo en un bar típico o en una fiesta popular.

COMIDA – Una de las principales razones por las que también debes considerar venir aquí es, por supuesto, la comida. Como ya hemos dicho, Madrid es la ciudad a la que se han trasladado personas de todas partes de España a lo largo del tiempo y han traído su cultura gastronómica con ellos que puedes disfrutar en bares y restaurantes donde sirven platos típicos de diferentes regiones. Esto hace posible degustar toda la cocina tradicional de cada región de España sin tener que salir de la ciudad. Otra cosa a tener en cuenta es que al pedir una bebida te servirán una tapa gratis. Las tapas a menudo sorprenden a los visitantes, pero es perfectamente posible disfrutar de unas rondas de cañas, la cerveza pequeña que solemos tomar, mientras charlas y picas algo de comida.

Esperamos haber llegado a transmitirte nuestra pasión por nuestra querida ciudad tanto como para que decidas visitarnos y consigas aprender español en Madrid.

videojuegos para practicar español

Videojuegos para practicar español

En esta entrada voy a recomendar varios videojuegos para practicar español. En nuestros días, la industria de los videojuegos está en expansión y cada vez más personas de diferentes edades deciden pasar un buen rato jugando. Algo muy atractivo es poder jugar en línea con personas de diferentes lugares del mundo y tener la oportunidad de practicar idiomas distintos a nuestra lengua materna.

Como decíamos en nuestra entrada sobre juegos para practicar español en A1, hoy en día es cada vez más común encontrar elementos lúdicos en contextos “serios” (procesos de selección de personal, promociones comerciales, enseñanza superior…). Parece que el juego está socialmente aceptado, no solo como un pasatiempo más o menos divertido, sino como una herramienta sumamente útil a la hora de lograr determinados fines: también se pueden utilizar los videojuegos para practicar español.

Y, sin embargo, persiste entre parte de la población la idea de que los videojuegos son algo malo: un entretenimiento que no aporta nada a quien lo practica, en el mejor de los casos, y que puede ser causante de graves adicciones y comportamientos erráticos.  Por ello, me gustaría aprovechar este espacio para intentar rebatir esa percepción tan negativa, compartir mi propia experiencia en el asunto y, cómo no, recomendar algunos videojuegos con los que practicar español.

videojuegos para practicar español

Afirmar “los videojuegos son malos” parece tan poco acertado como decir “los libros son malos” o “las películas son malas”: se trata únicamente de un formato, un vehículo transmisor de contenido (o una forma de expresión artística, pero ese es otro debate). Un formato, además, extremadamente flexible: uno puede sentarse a analizar dos videojuegos y descubrir que lo único que tienen en común es el soporte electrónico, igual que si analizamos dos cuadros podemos llegar a la conclusión de que lo único que tienen en común es que están pintados sobre un lienzo.

Hay también un elemento en los videojuegos que los sitúa en un plano totalmente distinto a otras modernas formas populares de entretenimiento: son, en mayor o menor medida, interactivos. Esto significa que quien decida jugar una partida probablemente tenga que enfrentarse a conflictos, tomar decisiones, echar mano de la imaginación y demostrar cierta habilidad y/o reflejos. Nada de esto ocurre cuando vemos la televisión, por ejemplo, pero esta actividad disfruta de la aceptación de la mayor parte de la sociedad y la otra no tanto.

Suele ocurrir que los críticos más acérrimos toman ejemplos extremos para validar sus teorías: comparan a un adolescente de ojos enrojecidos entregado a la violencia gratuita de un shooter ramplón con otro leyendo a García Márquez a la sombra de un buen árbol, y obviamente no hay color: concluyen que los libros son buenos y los videojuegos malos. Bueno, yo he leído muchos libros maravillosos que han cambiado mi manera de pensar y de ver el mundo, y he jugado a numerosos títulos malísimos que me he esforzado en olvidar y que no dejaron ningún poso en mí. Pero también me ha ocurrido exactamente lo contrario.

Un día, cuando yo tenía diez años, mi padre trajo a casa un videojuego para el ordenador que le había copiado un compañero de la oficina (no quiero ni pensar cómo miraban en los primeros noventa a un tipo de mi edad que jugaba a videojuegos; gracias, Gerardo, dondequiera que estés). Con el rimbombante título de The secret of Monkey Island, se trataba de una de las primeras muestras del género conocido como aventura gráfica: los jugadores tienen total libertad para explorar el entorno e interactuar con personajes y objetos sin tener que preocuparse a cada segundo de no morir o de conseguir puntos. “El Monkey”, como lo llamábamos por estas latitudes, contaba la historia de Guybrush Threepwod, un joven cobardica y no muy espabilado que aspiraba a convertirse en un temible pirata. Aquel juego me voló la cabeza: durante las siguientes semanas me estrujé los sesos para salir airoso de todo tipo de situaciones, aprendí nuevas palabras como grog y yak, temblé con cada aparición del malvado LeChuck, seguí con interés la historia de amor entre Guybrush y la gobernadora Marley y reí a carcajadas ante las abundantes muestras de humor de los programadores (¡esas peleas de insultos entre corsarios!). Todo esto, con unos gráficos en los que podías contar los píxeles uno a uno y una calidad de sonido como la de aquellos primitivos móviles-ladrillo. Mi alucinada mente infantil otorgó  inmediatamente a aquel título un lugar junto a otras obras que me habían marcado hasta entonces, como La Historia Interminable o En Busca del Arca Perdida; del mismo modo, Ron Gilbert, autor principal, pasó a formar parte del panteón de ilustres que ya incluía a Michel Ende o Steven Spielberg. Casi treinta años después, y tras haberlo revisitado infinidad de veces (y su gloriosa secuela), no solo no he cambiado de opinión, sino que mi admiración por Gilbert y su equipo es aún mayor al entender mejor hoy las enormes limitaciones técnicas de la época. Jamás olvidaré qué significa pasar por la quilla, para qué sirve un pollo de goma con una polea en el medio o cuál es la respuesta adecuada a “¡La gente cae a mis pies al verme llegar!”: “¿Incluso antes de que huelan tu aliento?”.

En todo este tiempo he visto infinidad de películas vacías, incluyendo una larga lista de reboots y remakes; también han caído en mis manos noveluchas infames que sin ningún pudor copiaban al best-seller de turno con la esperanza de alcanzar el éxito editorial e insultaban la inteligencia de los lectores en cada página, y de la sordidez a la que pueden llegar algunos programas de televisión mejor no hablar. Pero no sería justo condenar a todo un medio por algunas obras cuidadosamente escogidas, ¿verdad?

Probablemente todos los que hoy critican ferozmente a los gamers piensan que el ajedrez es no ya un pasatiempo, sino un deporte honorable y practicado por las mentes más brillantes. He aquí una cita de un artículo de la revista Scientific American de 1859, con la esperanza de que pueda dar algo de perspectiva a estos críticos. Sustituyan la palabra “ajedrez” por “videojuegos” y díganme si les suena:

“Aquellos que se ocupen de contenidos intelectuales deben evitar los tableros de ajedrez como si fueran nidos de víboras porque el ajedrez acapara y agota todas las energías mentales… Es un juego en cuya práctica no puede permitirse perder el tiempo ningún hombre que dependa de su oficio, negocio o profesión; es una diversión (nada provechosa, por cierto) en cuyo ejercicio solo pueden permitirse desperdiciar las horas aquellos con fortuna impropia. Y, como no es posible alcanzar una gran maestría en este complejo juego sin una práctica continua y prolongada, que requiere una gran cantidad de tiempo, ningún joven que desee llegar a ser de utilidad al mundo puede practicarlo sin hacer peligrar sus intereses”.

Y, para terminar, algunas recomendaciones de videojuegos para practicar español:

  • Among us: para disfrutar on-line con otros jugadores. Sois los tripulantes de una nave espacial, y tenéis que encontrar al traidor que hay entre vosotros antes de que este acabe con todos vosotros. Para ello, tendréis que mantener los ojos bien abiertos e interrogar a todo el mundo (o despistarlos con vuestra labia si sois el traidor). Un fenómeno a nivel mundial presente en múltiples plataformas.
  • Thimbleweed Park: si te gustan las aventuras gráficas clásicas de Lucas Arts, como el Monkey Island del que hablábamos más arriba, te encantará Thimbleweed Park. Ron Gilbert y su equipo vuelven a la carga dos décadas después y mantienen desde los gráficos pixelados hasta el humor absurdo marca de la casa. Risas garantizadas.
  • Cualquiera de los juegos de Telltale Games: esta compañía californiana se especializó en títulos con narrativas muy elaboradas en formato de capítulos. Con adaptaciones de cómics (Batman, Fábulas), películas (Regreso al Futuro) o novelas (Juego de Tronos), se caracterizan porque las decisiones que tomes y lo que digas a otros personajes durante la partida afectarán al desarrollo de la historia. ¡Elige bien tus palabras!

Examen CCSE para conseguir la nacionalidad española

El examen CCSE para conseguir la nacionalidad española es un test elaborado por el Instituto Cervantes que evalúa si tienes los conocimientos básicos suficientes sobre la sociedad, la cultura y la Constitución española. El  examen es uno de los requisitos legales que necesitas si quieres obtener la nacionalidad española. CCSE son las iniciales de Conocimientos Constitucionales y Socioculturales de España.

Examen CCSE para conseguir la nacionalidad española

¿Quién puede presentarse?

Pueden presentarse todas las personas de cualquier nacionalidad mayores de 18 años y residentes en España, así como sefardíes originarios de España que quieran recuperar su nacionalidad, no importando en este caso su país de residencia.

¿Cómo es el examen?

Se trata de un examen tipo test de 25 preguntas en total divididas en 5 tareas que separan los diferentes aspectos sobre los que tendrás que responder. La mayoría de las preguntas tienen 3 opciones de respuesta cerrada y otras tienen opción de verdadero/falso. Algunas preguntas típicas del examen son, por ejemplo, de cuántas comunidades autónomas se compone España, cuál es la edad a partir de la que se puede votar, quién es el jefe del Estado, cómo se denomina el clima de las islas Canarias, si Pedro Almodóvar es futbolista, director o virólogo, etc.

En la tarea 1 (10 preguntas) aparecen preguntas sobre las leyes, el gobierno y los procesos de participación ciudadana. En la tarea 2 (3 preguntas)  se tratan los derechos y deberes que conllevan la nacionalidad española. En la tarea 3 (2 preguntas) la organización territorial y distribución geográfica. En la tarea 4 (2 preguntas) aspectos culturales. Por último, en la tarea 5 (7preguntas) algunos aspectos de la vida administrativa y elementos de la vida cotidiana.

Para realizar la prueba tienes 45 minutos, y para superarla necesitas contestar correctamente 15 de las 25 preguntas, es decir, tienes que superar el 60 por ciento de la prueba. En la página web del Instituto Cervantes, en el apartado de exámenes, hay modelos oficiales del examen CCSE  que puedes hacer para practicar, así como temario general de contenidos  y especificaciones concretas de la prueba totalmente gratuitos, con lo que te será muy fácil prepararla. No es un examen difícil ni demasiado específico, únicamente necesitas tener algunos conocimientos básicos.

¿Dónde puedo hacer el examen?

En las principales ciudades de América del Norte y del Sur, África, Asia y Oceanía, Europa y Oriente próximo, en el Instituto Cervantes de cada ciudad, universidades, instituciones públicas o privadas y centros asociados del Instituto Cervantes. Por ejemplo, en la comunidad de Madrid aparecen 25 centros acreditados para hacer el examen, entre ellos nuestra escuela: Cronopios Idiomas. En la página del Instituto Cervantes hay un buscador de centros por países, regiones y zonas donde puedes encontrar el centro que más te convenga.

¿Cuándo puedo hacer el examen?

En situaciones normales, el examen CCSE para conseguir la nacionalidad española se hace el último jueves de cada mes en doble convocatoria, es decir, dos exámenes al mes, uno a las 18.00 h y otro a las 20.00 h, pero debido a la situación que estamos viviendo por la pandemia, hasta el mes de noviembre de 2020, habrá pruebas el segundo y último jueves de cada mes. Por la misma razón, estas convocatorias pueden extenderse durante 2021 o cambiar, por eso es conveniente que visites la página oficial del Instituto Cervantes donde van actualizando cualquier cambio que se produzca. Un dato importante: en agosto y diciembre no hay convocatorias de examen CCSE.

¿Cuál es el coste del examen?

La inscripción del examen CCSE cuesta 85 euros, y con esta inscripción tienes derecho a presentarte al examen un máximo de dos veces. Tienes que hacer la inscripción y el pago a través de la página web del Instituto Cervantes. Una vez que te inscribes, recibes un manual de preparación de la prueba actualizado y un modelo de examen.

Preguntas frecuentes

¿Puedo presentarme a la prueba si tengo menos de 18 años?

Sí puedes, pero en este caso tienes que inscribirte bajo la tutela de padres, tutores o representantes legales

¿Qué documentación necesito presentar el día del examen?

Aparte del resguardo de inscripción del examen, la documentación varía en función de la naturaleza del candidato. Por ejemplo, si eres de un Estado miembro de la Unión Europea o eres de origen sefardí, necesitas el pasaporte o documento de identidad oficial de tu país de origen; si solicitas la nacionalidad española por residencia, el pasaporte oficial en vigor; si eres refugiado, el TIE (tarjeta de identificación de extranjeros); si eres apátrida, el TIE y un documento que acredite tu condición;

¿Puedo presentarme al examen si mi pasaporte está caducado?

Puedes presentarte si tu pasaporte está caducado en el caso de que esté en estado de prórroga y tenga un sello oficial del consulado o la embajada correspondiente que demuestre que dicha prórroga está en vigor en el momento de presentarte al examen.

¿Puedo entrar al examen si llego cinco minutos tarde?

Te pedimos que llegues con tiempo al examen, tal y como explica tu convocatoria de examen. En general es necesario que llegues media hora antes de la hora del examen. Si tienes algún problema, podrás entrar a la sala de examen hasta quince minutos después de haber empezado. No se puede salir del examen hasta que hayan pasado 15 minutos desde el comienzo de la prueba, aunque hayas terminado antes.

¿Cuándo y cómo puedo saber los resultados del examen?

Los resultados del examen CCSE para conseguir la nacionalidad española se comunicarán unos 20 días después de la prueba. Puedes acceder a ellos a través de la página web donde te inscribiste introduciendo tu usuario y contraseña. Allí aparecerá APTO/NO APTO o NO PRESENTADO. En cualquier caso, el día del examen se te facilitará un documento donde viene detallada toda esta información.

¿Puedo hacer el examen si tengo alguna discapacidad o problema de aprendizaje?

Por supuesto que sí, existen facilidades para que se presenten candidatos con cualquier tipo de discapacidad visual o auditiva, candidatos con movilidad reducida y candidatos que presenten algún problema de aprendizaje como dislexia e incluso candidatos que no sepan leer ni escribir cumplimentando un formulario para acceder a estar medidas especiales.

Cursos de español para nivel B2

Los niveles B1 y B2 suponen la etapa intermedia de dominio o de uso independiente de la lengua, etapa fundamental en la consolidación de la lengua, siendo el nivel B2 el último antes del nivel dominio C1. Es en este nivel en el que los alumnos alcanzan un abanico de recursos lingüísticos y no lingüísticos suficiente para participar en intercambios comunicativos con un grado de precisión, fluidez y naturalidad como para que sus interlocutores no tengan que hacer ningún esfuerzo particular. Además, adquieren una conciencia de la lengua que les permite evitar errores que den lugar a malentendidos y salvar situaciones de ambigüedad.  Los cursos de español para nivel B2 comportan la fase de consolidación de la lengua, no solo a nivel lingüístico y comunicativo sino como hablante intercultural, aprendiente autónomo y agente social, es por esto por lo que los cursos de español para nivel B2 son fundamentales en nuestro recorrido del español como lengua extranjera. Elegir bien un curso de español para nivel B2 es la llave del éxito para cerrar la puerta del contenido gramatical, léxico y funcional básico del español y abrir, a su vez, el dominio y perfección que supone el nivel C.

¿Qué objetivos consigo en un curso de español nivel B2?

Tal y como hemos explicado anteriormente, el nivel B2 o nivel avanzado supone el último escalón antes de iniciar el nivel superior y de maestría de C1 y C2, nivel en el que el alumno ya goza de una independencia lingüística suficiente gracias a su amplio abanico léxico y funcional, amén de un control óptimo de la base gramatical de la lengua.

Los objetivos de un curso de español nivel B2 van a ir orientados a la consolidación de la lengua española en todos sus aspectos. Dicha consolidación permitirá al alumno desenvolverse en cualquier transacción corriente de su vida cotidiana. No debemos de olvidar que, además de los contenidos lingüísticos y funcionales de una lengua, contamos con cuestiones culturales fundamentales que el alumno también debe aprender. En dicho sentido los objetivos de un nivel B2 contemplan la toma de conciencia por parte del alumno de la diversidad cultural, aceptar dicha diversidad y aprovecharla como una fuente de conocimiento, además de fortalecer sus motivaciones, su sensibilidad y apertura hacia otras culturas, en particular hacia la de los países hispanos. Este contenido es muy importante en el desarrollo de la vida cotidiana del alumno que tendrá que desenvolverse en situaciones interculturales complejas y delicadas. Los errores culturales o interculturales desembocan, en muchas ocasiones, en situaciones muy desagradables que en clase hemos de evitar.

Para terminar, aunque no por ello menos importante, un objetivo fundamental de un curso de español nivel B2 debe perseguir afianzar la autonomía del alumno. El estudiante ha de gestionar de forma consciente y autónoma su propio aprendizaje del español, desarrollar estrategias propias y ejercer un control consciente sobre los factores afectivos que influyen en el proceso de aprendizaje de la lengua.

Cursos de español para nivel B2

Como podemos observar los objetivos de un curso de nivel B2 son muchos e importantes. Conseguirlos será básico en la consolidación de la lengua por parte del alumno; la función del docente, junto con las características y programación del curso jugarán un papel fundamental en la consecución de dichos objetivos.

La gramática en un nivel B2 de español

Anteriormente hemos descrito los objetivos de un curso de español B2 y pareciese que hemos pasado de puntillas sobre el tema gramatical. La gramática cobra una importancia básica en este nivel, puesto que será en el B2 donde el alumno complete su estudio gramatical del español, no solo en cuanto al estudios de los tiempos verbales se refiere, sino también, y casi más importante, su uso.

El repaso de contenidos gramaticales anteriores, como los tiempos del pasado, junto con un estudio profundo de toda la subordinación en español serán dos de los puntos fundamentales del programa gramatical del nivel. Dentro de dicha subordinación juega un papel básico nuestro querido subjuntivo. El alumno estudiará el resto de los tiempos verbales del modo subjuntivo y su uso dentro de las oraciones subordinadas: las condicionales, concesivas o relativas serán contenido gramatical de este nivel.

¿Cómo se aborda la gramática en un nivel B2 de español? Del mismo modo que en el resto de niveles: siempre de una manera comunicativa, funcional y pertinente. La gramática es el engranaje que pone en funcionamiento la comunicación junto con el componente léxico. En nuestros cursos de español nivel B2 la gramática siempre cumple una función comunicativa, función que se da dentro de contextos reales y pertinentes para el alumno. De este modo se consigue, no solo una motivación mayor por parte del estudiante, sino que se asimila la gramática de una manera más efectiva y adecuada.

La comunicación en un nivel B2 de español

La comunicación en un nivel B2 de español es como el gol en un partido de fútbol: es nuestro objetivo primordial. Solo se aprende una lengua hablando, con lo cual comunicarse y poner en funcionamiento en dicha comunicación todo lo estudiado en clase es la única manera de aprender una lengua. Todos los objetivos y la gramática especificada anteriormente están siempre orientados a la comunicación.

Pedir, dar consejos o reaccionar, transmitir lo dicho por otros, expresar opiniones, acuerdo y desacuerdo o narrar sucesos y acontecimientos del pasado son solo algunas de las funciones a las que estará orientada la comunicación en un nivel B2 de español.

Las herramientas lingüísticas que el estudiante posee en este nivel son mayores que las del mismo estudiante en niveles inferiores, con lo cual, hemos de aprovecharnos de esta circunstancia para favorecer siempre la interacción por parte de nuestros alumnos. El docente tiene que favorecer siempre la comunicación en el aula. El manual de clase y la programación académica nos ayudará, a su vez, a motivar al estudiante con temas que le resulten adecuados, pertinentes y cercanos a su realidad.

Actividades y ejercicios para el nivel B2 de español

Todas las actividades y ejercicios que llevemos a cabo en los cursos de español para nivel B2 van a tener como objetivo la comunicación, comunicación pertinente, real y adaptada a los contenidos lingüísticos y funcionales del nivel, partiendo de nuestro enfoque por tareas.

Así, cuando estudiemos las oraciones de relativo el alumno tendrá que simular la compra de un libro de gramática utilizando indicativo o subjuntivo, dependiendo de la idea de ese objeto que tenga en la cabeza. Llevar a cabo este intercambio comunicativo real, que puede necesitar en su día a día, pone en funcionamiento la gramática estudiada, los recursos léxicos y las funciones. Además, dichas actividades las realizará en pareja o en grupo lo que ayudará, a su vez, a la cohesión del mismo.

Otros ejercicios del nivel B2 contarán con elementos lúdicos importantes que ayudarán a la asimilación de lo estudiado, Por ejemplo, la realización del juego llamado pasapalabra en grupos o parejas para repasar oraciones de relativo con preposiciones o la descripción del jefe o pareja ideal en la que el alumno deberá utilizar el pretérito perfecto de subjuntivo o el infinitivo compuesto, junto con los recursos léxicos adecuados. Ambas actividades contienen elementos lúdicos y de competición sanos que fomentan el aprendizaje y la cohesión del grupo.

¿Cómo puedo saber si tengo un nivel B2 de español?

La mejor manera es venir a nuestra escuela, conocerla y realizar el test de nivelación del que disponemos, además, nuestro coordinador o alguno de nuestros profesores charlará contigo un ratito para corroborar dicho nivel. Estas herramientas de nivelación son bastante exactas, aunque no perfectas, y nos dan una radiografía veraz del nivel de los estudiantes.

No obstante, si una vez en el aula crees que tu nivel es mayor o menor no hay ningún tipo de problema. Contamos con una flexibilidad absoluta para dar respuestas a las necesidades del estudiante, así que, ¡anímate y ven a visitarnos! ¡Conseguir el nivel B2 está al alcance de tu mano!

Clases comunicativas de español

Aprender español en un país de habla hispana es una oportunidad fantástica para practicar directamente con nativos. Para aprender español es recomendable combinar la estancia en Madrid con clases comunicativas de español.

Muchos estudiantes de ELE llegan al aula con un nivel gramatical bastante bueno pero una expresión oral muy limitada, porque casi no han tenido la ocasión de hablar con gente cuya lengua materna es el español.

¿Qué es un enfoque comunicativo en español?

Aunque muchos métodos de idiomas centran sus esfuerzos en el ‘qué’, que es muy importante, de nada sirve si no se relaciona con un ‘para qué’. Por esta razón, nuestras clases comunicativas de español siempre terminan con una actividad interactiva donde los estudiantes pueden aplicar los contenidos explicados ese día a una situación real. Y esto es así desde el primer día de clase.

¿Cómo puede comunicarse alguien en español cuando apenas conoce tres palabras? Parece imposible, ¿verdad? Pues no hay mayor satisfacción para un profesor que ver la cara de alegría de sus estudiantes cuando descubren que después de su primera lección ya pueden deletrear su nombre gracias a un simple juego del ahorcado. ¡Una pequeña interacción y tus alumnos se creerán los reyes del mundo!

Esta es la magia del enfoque comunicativo en el que creemos como profesores y que intentamos poner en práctica en todas nuestras clases de español. ¿Esto quiere decir que no se aprenden reglas gramaticales? La gramática es esencial, pero preferimos que el alumno sepa en todo el momento para qué va a necesitar un determinado contenido. Al fin y al cabo, la lengua es un instrumento creado con un objetivo: comunicar.

Clases comunicativas de español

¿Y cómo podemos hacer nuestras clases más comunicativas? Mi máxima es que hay que aprovechar cualquier oportunidad para que los estudiantes interactúen entre ellos, sobre todo, si alguno es tímido y se siente más inseguro cuando tiene que hablar directamente delante de los demás. Incluso en actividades a priori más aburridas o tradicionales, intento que haya un mínimo de intercambio oral entre ellos. Por ejemplo, un simple “compara las respuestas con tu compañero” después de un ejercicio de completar espacios ya les obliga a, por poco que sea, usar el español con un objetivo comunicativo. Yo pienso que no he hecho un buen trabajo si todos los alumnos no han producido frases propias durante la clase de español.

¿Qué vas a aprender en nuestras clases comunicativas?

Cualquier excusa es buena para hacer hablar a nuestros estudiantes de español, y conseguir hacerlo con éxito depende de unas actividades bien diseñadas. Una de las dinámicas preferidas por mis estudiantes, y que me da muy buenos resultados, es la subasta de frases, una manera divertida para repasar contenidos gramaticales y vocabulario antes de un examen, e ideal para cualquier nivel.  Se trata de una competición individual o por equipos en la que para ganar hay que comprar unas frases que el profesor va escribiendo en la pizarra; pero comprarlas no es fácil: hay que adivinar si son correctas o no y, en este caso, corregirlas adecuadamente. Simulando el procedimiento de una subasta tradicional los alumnos tienen que pujar con “dinero imaginario” (la cantidad con la que cuenta cada alumno/equipo se fija al principio) para conseguir la opción de comprar la frase. Si corriges correctamente te la llevas, pero, si no, pierdes el dinero igualmente y no te llevas nada. Al final, gana quien tiene más frases y, en el caso de empate, quien tiene más dinero.

El factor competitivo suele ser infalible y es una motivación para que los estudiantes de español se animen a participar. Además, no solo sirve para repasar contenidos específicos, sino también para practicar de nuevo los números altos que, a veces, tanto les cuestan, o incluso desarrollar estrategias para justificar su decisión. Este es el ejemplo perfecto de cómo incluso una tarea en principio tan aburrida como el repaso final se puede convertir en una divertida actividad comunicativa.

Obviamente, los niveles más altos presentan menores limitaciones y permiten diseñar clases de español comunicativas más ambiciosas. Los role play (o juegos de roles) y dramatizaciones son ideales a partir de B1, cuando los estudiantes disponen de un vocabulario más alto y mayor capacidad de improvisación. La idea de interpretar a un personaje diferente a nosotros siempre es atractiva (desde que somos niños nos gusta disfrazarnos) y aporta una motivación extra que puede hacer que los alumnos pierdan el miedo a hablar. Son actividades muy agradecidas para poner en práctica expresiones coloquiales aprendidas en la clase y mejorar la entonación y pronunciación.

Por ejemplo, para practicar los verbos de sentimiento con subjuntivo uso una actividad basada en el famoso reality show Gran Hermano (ver la televisión, sobre todo concursos, puede ser una gran fuente de inspiración), donde varios desconocidos conviven en una casa. A cada alumno le reparto un personaje con una personalidad determinada. Después les planteo varios conflictos en los que deben actuar según el carácter de ese personaje. Una vez resueltas las situaciones deberán decir a qué compañero quieren expulsar de la casa y sus razones. Para ello tienen que usar estructuras con subjuntivo. Un ejemplo: “Nomino a Ángel porque no soporto que ronque por la noche”.

Por supuesto, para sacar el máximo beneficio a las clases comunicativas de español, lo mejor es participar en nuestras actividades culturales, relacionarse fuera de la escuela y hablar con nativos.

Actividades para practicar los pasados en español

No sé cuál es la mejor  forma de practicar los pasados en español, pero desde luego sí sé cuál es la peor: rellenar huecos. Aunque una de las dificultades de la gramática en español es la abundancia de tiempos verbales y las irregularidades de cada uno de ellos, aprender los pasados haciendo meros ejercicios de gramática, sin un contexto, y limitarse a conjugar los verbos, no sirve de mucho si realmente queremos entender cuándo y por qué se usan. De ahí que recurramos a actividades para practicar los pasados en español con ejemplos concretos y contextos reales para que el estudiante pueda entender la razón de usar un pasado u otro, y, una vez asimilados por separado, sea capaz de usarlos juntos para comunicarse correctamente, que es de lo que se trata.

Cómo enseñamos en nuestra escuela los pasados en español

Aunque cada profesor pone su aportación personal, en general en nuestra escuela seguimos un orden para aprender los pasados en español. Empezamos por el pretérito perfecto (he comido) para después pasar al pretérito indefinido (comí) y hacer un contraste entre los dos. De ahí pasamos al pretérito imperfecto (comía) para a continuación centrarnos en contar una experiencia pasada con estos dos últimos (imperfecto/indefinido: comí/comía). Finalmente estudiamos el pretérito pluscuamperfecto (había comido). Todo esto lo integramos en un texto real, una situación familiar, una experiencia personal, algo que el estudiante pueda reconocer para que intuitivamente entienda por qué se usan, y, una vez practicada la forma, empezar a aprender los pasados en español con juegos, actividades, relatos, concursos y anécdotas reales.

Actividades para practicar los pasados en español

Claves para enseñar los pasados en español

Una clave muy importante son las preguntas que tenemos que hacernos cuando usamos los pasados:

  • ¿Cuándo?
  • ¿Una vez, varias veces o de forma habitual?
  • ¿Antes o después de otra acción pasada?
  • ¿La acción pasada terminó o no terminó?

La segunda clave son los marcadores temporales, que nos ayudan a situarnos en el tiempo y saber si la acción pasada está dentro de un tiempo no terminado (hoy, esta mañana, este mes, este año, etc.) y usamos el pretérito perfecto o si la acción está dentro de un tiempo ya terminado (ayer, anoche, la semana pasada, el año pasado, en 2010, etc.) y usamos el pretérito indefinido.

La tercera clave es entender que hay varios tipos de acciones, y cada una necesita expresarse en un pasado diferente:

– Acciones terminadas en un tiempo no terminado con pretérito perfecto:

“Esta semana he ido al gimnasio”.

La acción de ir al gimnasio está terminada, pero esta semana todavía no ha terminado.

– Acciones terminadas en un tiempo terminado con pretérito indefinido:

“La semana pasada fui al gimnasio”.

La acción de ir al gimnasio está terminada y la semana pasada ya terminó, ahora estamos en otra semana que no tiene relación con la anterior.

– Acciones no terminadas en un tiempo terminado: pretérito imperfecto:

“Ayer, cuando iba al gimnasio, me encontré con mi amigo Pedro por la calle”.

La acción de ir al gimnasio no estaba terminada, fue en el proceso de ir al gimnasio cuando pasó otra cosa, ver a mi amigo. En este tipo de frases usamos dos pasados: pretérito imperfecto para la acción en desarrollo  “cuando iba al gimnasio” y pretérito indefinido para la acción que terminó “me encontré con mi amigo”.

– Acciones habituales en pasado imperfecto:

“Antes iba mucho al gimnasio”.

La acción se repetía habitualmente en el pasado; esto solo podemos expresarlo con el pretérito imperfecto de indicativo.

– Acciones pasadas que sucedieron antes que otra acción pasada con pretérito pluscuamperfecto:

“Cuando yo nací, el dictador Franco ya había muerto”.

Yo nací en 1978 y el dictador Franco murió en 1975; en este caso utilizo el pretérito pluscuamperfecto en la acción que es anterior a la segunda.

– Descripciones con pretérito imperfecto:

“Mi abuelo era muy alto, tenía el pelo blanco y vivía en una casa muy grande en el campo donde siempre hacía sol en verano”.

Un error que no debe cometerse es pensar que el pretérito indefinido se refiere a acciones muy lejanas en el tiempo y el pretérito perfecto a acciones más cercanas. No es así. Por ejemplo, puedo decir:

“Ayer comí en un restaurante”.

“Este mes he comido en un restaurante”.

Lo importante es que ayer ya ha terminado y este mes no, por eso la verdadera razón de usar uno de estos dos pasados es si el tiempo está terminado o no.

El contraste entre el pretérito indefinido (hice) y el pretérito imperfecto (hacía) es fundamental a la hora de contar anécdotas o historias en el pasado; no pueden funcionar el uno sin el otro. El pretérito indefinido sirve para hacer avanzar la narración pasando a una nueva acción. El pretérito imperfecto nos informa de las circunstancias y nos sirve para hacer descripciones. Si yo te empiezo a contar que “ayer, estaba sentada en el parque” y no digo nada más, seguro que querrás saber qué pasó: vale, estaba sentada en el parque, ¿y? ¿y qué más, qué pasó? Ahí es cuando necesitamos el pasado indefinido, porque tiene que haber una acción: “ayer, estaba sentada en el parque y de repente se me acercó una chica y me pidió ayuda”. ¿Y cómo era la chica, qué ropa llevaba, cuántos años tenía, de dónde era? Con pasado imperfecto describimos a la chica: la chica parecía bastante joven, era pelirroja, llevaba un vestido negro, tenía un libro en la mano y estaba nerviosa.

Actividades para practicar los pasados en español

Una de las actividades para practicar los pasados en español es el juego “battleship” utilizando verbos en vez de letras y números para encontrar los barcos. Esta es una manera genial de repetir las formas y asimilarlas sin darte cuenta porque estás jugando, lo que quieres es ganar a tu compañero y te olvidas de que estas practicando los verbos.

Sin pensar mucho en la forma y más en el contexto, para el pretérito perfecto, podemos jugar a hacer preguntas sobre acciones inverosímiles para saber las experiencias que ha tenido cada uno en su vida. Por ejemplo, si usamos la pregunta “¿alguna vez has…?” pero con situaciones absurdas, es más divertido: ¿Alguna vez has ligado en un bar?, ¿alguna vez has viajado solo/a?, ¿alguna vez has perdido un avión?, etc.

Para el pretérito indefinido es muy divertido hacer juegos de preguntas difíciles con opciones de respuesta en grupos y competir con el grupo contrario. Por ejemplo, si hay un estudiante de Corea del sur y otro de Italia, pueden hacerse preguntas de este tipo: ¿Cuándo fueron los Juegos Olímpicos de Seúl?, ¿cuándo fue la última vez que Italia ganó un mundial de fútbol?, etc. Este juego se puede repetir con el pretérito imperfecto con el mismo tipo de preguntas como por ejemplo: ¿Cómo se llamaba la primera mujer presidenta de Corea del sur?, ¿quién era Julio César?, etc.

Para el indefinido hay una actividad que se llama “Años importantes de tu vida”, donde el estudiante sale a la pizarra y escribe tres fechas que fueron importantes para él o ella, pero el resto de la clase no sabe lo que pasó y tiene que hacerle preguntas del tipo sí/no. Las preguntas tienen que estar en indefinido, por ejemplo: ¿Naciste en 1999?, ¿tuviste un accidente en 2015?, ¿empezaste la universidad en 2020?, etc. Y así hasta que acierten.

Para practicar el indefinido y el imperfecto hay múltiples actividades que se pueden hacer, como inventar una historia a partir de fotos, terminar una historia de amor y escribir una historia a partir de escuchar sonidos. También son muy recomendables actividades donde, por ejemplo, te dicen que ha habido un asesinato o un crimen, y, a partir de algunos datos, hay que reconstruir la historia y adivinar quién ha sido el asesino, qué pasó, cómo pasó, dónde estaba la víctima, qué arma usó el asesino, etc.

Por último, para practicar el pretérito pluscuamperfecto se pueden usar fotos de famosos que hicieron algunas cosas siendo muy jóvenes: el juego consiste en unir las fotos con la información que aparece en las tarjetas. Por ejemplo, la foto de Lady Gaga con la tarjeta “A los 13 años ya había compuesto muchas canciones”. Después de este juego podemos entregar un cuestionario para saber quién es la persona más precoz de la clase, por ejemplo: Buscad a alguien que a los 15 años ya había viajado a un país extranjero.

Estos son sólo algunos ejemplos de las múltiples actividades para practicar los pasados en español que se pueden hacer para acostumbrarse a usarlos correctamente. Lo más importante es no perder nunca de vista ejemplos concretos y practicar en clase mediante actividades comunicativas.

Juegos para practicar español en nivel A1

Juegos para practicar español en nivel A1

La nueva forma de aprender español: jugando

Jugar está de moda. Cada vez es más frecuente encontrar elementos lúdicos en contextos aparentemente no relacionados (siendo quizá los ejemplos más claros el mundo del marketing y el de la empresa), y palabras como gamificación o juegos serios están en boca de todo el mundo. La enseñanza de lenguas extranjeras es un campo ideal para la aplicación de algunos de estos enfoques, por lo que en esta entrada hablaremos sobre algunos juegos para practicar español en nivel A1.

¿Es fácil aprender español con juegos?

A los seres humanos nos gusta jugar. Disciplinas como la psicología o la antropología han demostrado sobradamente la importancia de la dimensión lúdica en el desarrollo de la cultura. Según afirman los expertos, al jugar, como al dedicarnos a todo aquello que nos apasiona, el tiempo pasa sin que apenas nos demos cuenta, porque hemos entrado en una situación de equilibrio perfecto. Para que esto ocurra, sin embargo, es necesario que se cumplan una serie de condiciones, como por ejemplo que las reglas estén claras, que la dificultad del reto al que nos enfrentamos sea la adecuada y que se proponga alcanzar un objetivo preciso. Si se dan estas circunstancias, no cabe duda de que aprender español jugando es una de las mejores maneras de hacerlo.

Juegos para practicar español en nivel A1

¿Por qué aprendes mejor español jugando?

Jugar es una de las formas más puras de aprendizaje que existen, pues consiste básicamente en entender una serie de reglas y sacarles el mayor partido posible. Existen multitud de similitudes entre el proceso lúdico y el educativo, por lo que el uso de juegos en la adquisición de segundas lenguas resulta especialmente adecuado. Por ejemplo, se puede jugar solo, y también aprender una lengua, pero no cabe duda de que resulta más satisfactorio hacerlo junto a otros. Por otra parte, aprendemos resolviendo situaciones problemáticas, ¿y qué es un juego, sino un gran problema que debemos resolver para salir victoriosos? También podríamos decir que, en los dos procesos de los que hablamos, los participantes aprenden llevando a cabo acciones; o que el error es algo no sólo natural, sino necesario a la hora de perfeccionar nuestras destrezas ya sea como estudiantes o jugadores. Por todas estas y otras razones, desde Cronopios Idiomas recomendamos encarecidamente el uso de juegos para practicar español.

Algunos de nuestros juegos favoritos para aprender español

A continuación os mostramos algunos de los títulos que más nos gustan para aprender español con juegos y que más utilizamos en nuestras clases:

Juego 1 – Dobble

Con millones de unidades vendidas en todo el mundo, Dobble es sin duda uno de los juegos de cartas más populares que existen. La mecánica es muy sencilla: los participantes deben encontrar lo antes posible la única imagen que se repite entre dos cartas en las que aparecen múltiples figuras  y nombrarla en voz alta antes que los demás. Siempre según esta premisa, hay cuatro modos de juego diferentes. El hecho de que sea tan fácil de entender lo convierte en uno de los mejores juegos para practicar español en nivel A1, ya que con él se pueden trabajar el vocabulario y la pronunciación casi desde el primer día de clase. Debido a su reducido tamaño y su más que asequible precio (alrededor de 15 euros), es también ideal para que los estudiantes puedan aprender español jugando fuera del aula.

Juego 2 – Dixit

Otro clásico, ganador de múltiples premios, incluyendo el de Juego del Año en 2010. Las reglas son también muy simples: en Dixit, cada participante recibe una serie de tarjetas con ilustraciones de tono surrealista (algunas de ellas, verdaderas obras de arte) que pueden ser interpretadas de maneras muy diferentes. En cada ronda habrá un cuentacuentos, quien deberá elegir una de sus tarjetas y pensar en una frase (puede ser solamente una palabra) inspirada por la imagen que aparezca en ella; a continuación, dicha tarjeta se mezclará con otras, y el resto de jugadores deberá adivinar cuál de todas ellas es la que usó el cuentacuentos para construir su frase. Pero ojo: es importante que no sea demasiado fácil ni demasiado difícil, ya que si todos los jugadores (o ninguno) aciertan, todos sumarán puntos a excepción del cuentacuentos. El preferido de los estudiantes más creativos, Dixit es una referencia a la hora de aprender español con juegos.

Juego 3 – Duplik

Y terminamos con el que probablemente sea el menos conocido de los tres, pero que se ha convertido ya en uno de nuestros juegos para aprender español favoritos: Duplik, perfecto para practicar la descripción y repasar contenidos hacia el final del nivel A1. Uno de los participantes coge una tarjeta y describe la imagen que aparece en ella con la mayor exactitud posible, mientras el resto intentan dibujarla antes de que el tiempo expire. Entonces se revelan los requisitos secretos de la imagen: detalles que han de figurar tanto en la descripción como en el  dibujo (por ejemplo, si hay una persona: cómo tiene el pelo, en qué posición se halla, qué tipo de ropa lleva, si tiene los ojos cerrados o abiertos, si mira a izquierda, a derecha o al frente…).  Por cada requisito cumplido, tanto el narrador como el dibujante ganarán un punto.  No te preocupes si las artes plásticas no son tu punto fuerte: en Duplik no importa la calidad del dibujo, sino los elementos que aparecen en él, y un garabato puede ganar a un cuadro de Velázquez. Por eso, y como el propio fabricante dice, es el juego de dibujo para los que no saben dibujar.

Alcalá de Henares la cuna de Cervantes

Alcalá de Henares: la cuna de Cervantes

Aquí la que escribe tiene origen andaluz, de Córdoba para ser más precisos, pero ser, lo que se dice ser, es de una de las ciudades más bonitas de Madrid, mejor dicho: una de las ciudades más bonitas de España y del mundo. Me refiero a Alcalá de Henares: la cuna de Cervantes. Si no la conoces, ¡corre y compra el billete de tren para disfrutar de la primera ciudad universitaria planificada del mundo!

Su nombre significa “castillo sobre el río Henares” ya que la ciudad se edificó en torno a este río, afluente del río Jarama. Sin embargo, si por algo es conocida mi ciudad es por ser el lugar donde nació nuestro escritor más universal: Don Miguel de Cervantes Saavedra allá por el año 1547. Todos conoceréis y muchos de vosotros habréis leído El Quijote, obra ligerita y fácil de leer donde las haya. Pues bien, yo he nacido en el mismo lugar que Cervantes, ¡mola, eh! Además, en mi ciudad se encuentra la sede de formación de profesores de Español como Lengua Extranjera del Instituto Cervantes, organismo bajo el cual nos regimos en Cronopios Idiomas.

A los habitantes de Alcalá de Henares se nos llama alcalaínos o complutenses. Sí, sí, has oído bien: complutenses como la famosa universidad de Madrid. Complutum fue el nombre que tuvo Alcalá de Henares bajo dominación romana, allá por el siglo I d.C. Los madrileños que buscaban un nombre con solera para su universidad nos lo pidieron amablemente y nosotros, que somos gente afable, se lo cedimos.

Alcalá de Henares la cuna de Cervantes

Pero bueno, vayamos a lo importante que no solo de literatura e historia vive el hombre. Si vienes a mi ciudad, además de visitar la casa natal de Cervantes, pasear por su calle Mayor porticada o visitar la ciudad romana de Complutum, podrás disfrutar de las mejores tapas de Madrid. Es por todos conocido que en Alcalá sales a tomar unas cervecitas o unos vinos y vuelves a casa comido, ya que con cada bebida te ofrecen una tapa que más que una tapa es un plato.

Todos los bares cumplen esta norma no escrita en mi ciudad pero si hay uno de fama en toda la provincia es el Indalo. En este lugar de atmósfera familiar se reúnen amigos y familias a tomar su famosa pulga de calamares o sus roscas. Uno de ellos está situado en la calle Libreros, calle que ya consideramos casco antiguo de la ciudad. Empezar en este Indalo y continuar por los numerosos bares que hay en la calle Mayor es todo un ritual que los complutenses seguimos a rajatabla cualquier fin de semana o fiesta de guardar.

Otra tradición alcalaína es su repostería. Tanto las rosquillas de Alcalá como su famosa Costrada son dos dulces que no debes perderte.

Así que ya lo sabes: dirígete a Atocha, coge el cercanías que finaliza en Alcalá de Henares (unos cuarenta minutos) y a disfrutar. Cultura, belleza y lo más importante: tapas y dulces que te harán regresar, ¡seguro!

Palabras en español sobre ropa

Palabras en español sobre ropa

En esta entrada voy a explicar el origen de algunas palabras en español sobre ropa de una forma entretenida. Seguro que alguna vez, desesperado por la cantidad de términos que no entiendes en los textos, le has hecho esta pregunta a tu profesor de español. Y más seguro aun es que te suenen los siguientes consejos: haz listas con todas las palabras nuevas que aprendas cada día; ve muchas películas y series españolas con subtítulos en español, lee la prensa diaria… ¡Qué fácil es decirlo! ¿Verdad? Sin embargo, nada como que haya una historia detrás de una palabra para ayudarnos a memorizarla e incorporarla con más facilidad a nuestro discurso habitual. A los profesores de español nos encanta cuando podemos apoyarnos en una curiosidad para explicar el uso de un término, pero son los alumnos quienes realmente agradecen que, a veces, no todo parezca una sucesión arbitraria de letras.

¿Y si te dijera que las palabras con las que nombramos algunas de tus prendas favoritas tienen un curioso origen? ¿Quieres saber por qué se llama así ese accesorio imprescindible para ti? Entonces, sigue leyendo y descubre conmigo la historia que se esconde detrás de la ropa que guardas en tu armario. Además, a muchos estudiantes de español también les encanta ir de compras por la ciudad, así que ampliar su vocabulario sobre palabras en español sobre ropa siempre es muy útil.

La rebeca

Lo que los angloparlantes denominan ‘cardigan’, en España adoptó este nombre de mujer gracias a la película Rebeca, dirigida por Alfred Hitchcock en 1940. El personaje protagonista, interpretado por la actriz Joan Fontaine, vestía este tipo de chaqueta de punto, por eso, debido a la popularidad que tuvo el filme en este país, esta prenda terminó ligada para siempre al título de este clásico del cine.

Palabras en español sobre ropa

Película ‘Rebeca’, dirigida por Alfred Hitchcock en 1940

Los vaqueros

Un momento muy divertido en las clases de español es la cara de extrañeza de los alumnos cuando descubren que sus ‘jeans’ de toda la vida aquí se llaman vaqueros. Quizás muchos no sepan que el propio término en inglés viene de la expresión ‘bleu de Gênes’, que significa “azul de Génova”, el color del tinte natural con el que los marineros genoveses coloreaban sus telas, y que posteriormente los ingleses exportaron a América para aplicarlo a la fabricación de sus pantalones. La resistencia del material de esta nueva prenda hizo que fuera la más idónea para los trabajos que se precisaban en la conquista del Nuevo Mundo, entre ellos el cuidado del ganado. De ahí que en español, se use la palabra vaqueros (‘cowboy’ en inglés), ya que fue un tipo de ropa que durante mucho tiempo se asoció a esta profesión.

Las manoletinas (Spanish ballerinas)

Esta variedad de bailarinas tiene su origen en el calzado que se creó en el siglo XIX para la práctica del ballet clásico, pero en realidad deben su nombre a uno de los toreros españoles más emblemáticos. El matador Manuel Laureano Sánchez, “Manolete”, pidió expresamente en 1940 unos zapatos basados en la comodidad de las citadas bailarinas, pero con una suela más resistente y apta para torear. Su uso terminó traspasando el mundo del ruedo, siendo todavía hoy día una prenda de moda femenina habitual.

El bolso bandolera

Este accesorio se diferencia por tener una correa más larga que permite llevarlo cruzado desde el hombro. Precisamente por eso se llama “bandolera”, porque esta manera de colgarlo recuerda a la banda de cuero o tela donde los famosos forajidos del mismo nombre llevaban ocultas sus armas.

Las katiuskas (Wellington boots)

Estas botas de agua altas sacan su original nombre de la protagonista de una zarzuela (género de teatro musical español) que se estrenó en Barcelona en 1931. La pequeña Katia o Katiuska llevaba esta prenda imprescindible para días de lluvia (sí, en España también llueve) durante la mayor parte de la representación. La obra tuvo tanto éxito que, al igual que pasó con Rebeca, este tipo de calzado adoptó el pseudónimo de su heroína.