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Hablar del tiempo en clases de español

Hablar del tiempo en clases de español es un método infalible con el que captar la atención de los alumnos.  El proceso de adquisición de una lengua no es igual para todos los estudiantes. Sus dificultades e intereses varían, entre otros factores, según su lengua materna, edad o cultura, lo que obliga a los docentes a idear y poner en práctica decenas de estrategias y actividades con las que motivar a los estudiantes a perder el miedo a hablar.

Pero si hay un tema que hasta los más tímidos se aventuran a comentar, independientemente de su nivel de español, es el tiempo. Rompehielos universal, señalar lo feo que está el cielo hoy en la ciudad donde se estudia o comparar el clima con su lugar de origen es muchas veces el calentamiento perfecto para iniciar la clase.

Hablar del tiempo con refranes en clase de español

El ángel caído en el Parque del Retiro.

El refranero español cuenta con muchos ejemplos que demuestran que hablar del tiempo siempre ha sido, y será, tendencia, aunque con el cambio climático la mayoría corren el riesgo de quedar obsoletos. Vamos a repasar algunas de estas pequeñas cápsulas de sabiduría popular que tanto suelen interesar a nuestros estudiantes, y con los que, además de aprender español, pueden conocer la cultura y la particular climatología de España. Algunos refranes para hablar del tiempo en clases de español:

Madrid, seis meses de invierno y tres de infierno

Hace ya décadas que este dicho ha quedado desfasado, pues los veranos en la capital española son cada vez más largos, pero sigue resumiendo muy bien el carácter extremo del clima de una ciudad donde, como habitualmente se dice, apenas tenemos primavera, el estío es muy caluroso y hay periodos invernales bastante fríos. Basta oír las risas en la clase cuando les descubres este refrán para comprobar que algo de razón aún conserva.

En abril, aguas mil – April showers bring May flowers

Al contrario de lo que piensan muchos extranjeros, en España no siempre hace sol. Los datos meteorológicos de los últimos años confirman que el segundo mes de la primavera todavía mantiene su fama de ser de los más lluviosos del año, lo que explica el “aguas mil” del refrán.

Hasta el 40 de mayo, no te quites el sayo

En palabras más simples: hasta el 9 de junio, no te confíes y no guardes aún la ropa de invierno (en este caso, representada por el sayo, prenda de vestir de hechura simple y amplia que usaban antiguamente artesanos y campesinos). Aunque es cierto que el verano meteorológico empieza el 1 de junio, y ya en mayo podamos tener jornadas de mucho calor, es habitual que el tiempo nos sorprenda con algún otro día frío. ¿Una prueba?: el sonido de nuestros desprevenidos estudiantes sonándose los mocos en pleno junio.

Septiembre, o seca las fuentes, o se lleva los puentes.

El mes más odiado por muchos, porque suele significar el fin de las vacaciones para gran parte de los españoles, también es de los más inciertos en cuanto a climatología. O puede ser escaso en lluvias y caluroso (por eso lo de “seca las fuentes”) o especialmente lluvioso (de ahí la hipérbole “se lleva los puentes”).

Cuando marzo mayea, mayo marcea

Si hay un refrán que el cambio climático amenaza con convertir en reliquia del pasado es este. Con poca base científica según los expertos, viene a señalar que si en marzo hace buen tiempo es más probable que en mayo haga justo lo contrario.  Es más útil quizás para señalar que cuando un año el clima no responde a los patrones habituales, uno puede esperar cualquier cosa.

Año de nieves, año de bienes

Muy utilizado por los agricultores, este dicho nos dice que un año de buenas nevadas garantiza buenas cosechas, ya que nutre las corrientes de agua y mantiene húmeda la tierra de los cultivos. Pero este año Filomena se ha encargado de poner más en duda que nunca el refrán:  con registros de nevadas históricas, incluso en lugares poco dados a acabar cubiertos de blanco como Madrid capital, la borrasca ha ocasionado en 2021 daños en más de 8.000 hectáreas de cultivo.

Si la Candelaria nieva, treinta días más con ella

El último refrén para hablar del tiempo en clases de español tiene relación con la de tradición católica de España, donde es habitual asociar cada día del calendario con un santo, vi

rgen o acontecimiento religioso. El 2 de febrero corresponde a la Candelaria, patrona de las Islas Canarias, y también celebra la Purificación de la Virgen después del parto. El refranero español también recoge varias muestras dedicadas a esta singular fecha. Según el dicho que nos ocupa, si este día nieva o hace mucho frío, significa que el invierno será más largo. Curiosamente, en Estados Unidos se trata también de una jornada significativa desde el punto de vista meteorológico. Allí llamado Día de la Marmota, la sombra más o menos larga que proyecte un afamado roedor al salir de la madriguera determinará la duración del periodo invernal.

La mejor manera de preparar el DELE

En Cronopios Idiomas somos especialistas en la preparación del Diploma Oficial de Español como Lengua Extranjera, DELE. Son muchos los estudiantes que se interesan por él y nos preguntan en muchas ocasiones cuál es la mejor manera de preparar el DELE, la respuesta es fácil: la mejor manera de preparar el DELE es hacer muchos exámenes DELE.

Parafraseando a nuestro insigne Machado, podemos decir que no hay fórmula mágica para aprobar el DELE sino que se hace el camino al andar, es decir, se van adquiriendo estrategias, habilidades y destreza conforme se hacen exámenes DELE. No obstante y para que nuestros estudiantes no desesperen ante tanta abstracción, vamos a dar una serie de consejos que tenemos que tener en cuenta a la hora de enfrentarnos al examen oficial de español.

Lo primero con lo que debemos contar para preparar y aprobar el DELE es el nivel. Ser realista, valorar cuál es el nivel adecuado y dejarte aconsejar por los docentes es fundamental para llevar a cabo con éxito esta tarea. Parece muy obvio, pero no está de más recordarlo.

En segundo lugar, es primordial conocer la estructura del DELE. Las partes de las que consta, el tiempo del que disponemos para realizar cada una de ellas y las destrezas que cada una evalúa, así como saber de antemano la puntuación mínima para conseguir el apto son cuestiones imprescindibles para aprobar el examen.

Y por último, pero no por ello menos importante, prepararte el examen con un preparador y examinador oficial de DELE. Un examinador oficial DELE conoce perfectamente dicha prueba, además, en Cronopios Idiomas los examinadores son a su vez profesores con vasta experiencia en la preparación del examen.  Contar con un buen preparador-examinador DELE es la mejor manera de preparar el DELE.

La mejor manera de preparar el DELE

Ya tenemos las claves para llevar con éxito nuestra tarea, ahora hay que ponerse manos a la obra. ¡Lo más divertido de examinarse del DELE es la preparación, así que, adelante!

Hoy en día contamos con un gran abanico de materiales específicos para la preparación del examen oficial, todos muy similares y de mucha calidad, asimismo, el Instituto Cervantes también facilita exámenes de pasadas convocatorias para que los alumnos dispongan de un modelo real de DELE. Nuestros docentes y examinadores oficiales del DELE conocen al dedillo cada uno de estos libros de preparación para la prueba oficial, sus puntos fuertes y débiles, y trabajarán con el estudiante cada material en el momento adecuado.

El examen oficial de español, DELE, consta de cuatro pruebas: comprensión lectora, comprensión auditiva, expresión e interacción escritas y expresión e interacción orales.

El estudiante interesado en realizar el DELE puede practicar casi todas las pruebas de las que consta el examen en casa y así, aprovechar sus horas de preparación al DELE en Cronopios Idiomas para resolver dudas con el examinador-profesor y para realizar la prueba de expresión e interacción orales. Igualmente, el profesor corregirá los textos de la prueba de expresión e interacción escritas y resolverá las dudas que el alumno tenga, ayudándolo y entrenándolo en estrategias para llevar a cabo cada una de las pruebas del examen.

El estudiante podrá contar con total flexibilidad a la hora de preparase esta prueba tanto en la carga lectiva como en fijar el día o la hora con su profesor. Dado que muchos estudiantes realizan a la vez su curso intensivo de español y su preparación para el DELE dicha flexibilidad y adaptabilidad resultan cruciales.

Con todo esto el éxito está prácticamente asegurado. La constancia en la realización de exámenes DELE, controlando el tiempo que nos lleva cada una de las pruebas, y la ilusión por el aprendizaje que el DELE conlleva también serán aspectos importantísimos para llegar a buen puerto.

Otro punto para tener muy en cuenta es elegir un buen centro examinador. ¿A qué nos estamos refiriendo con un buen centro examinador? Los nervios y la ansiedad que nos puede generar la prueba resultan malos consejeros a la hora de realizar el DELE. Si nos examinamos en un centro que conocemos, familiar y acogedor podemos mitigar alguno de estos síntomas. No es un asunto baladí, pues, escoger con buen tino un centro que nos genere tranquilidad, buen rollo y confianza en nosotros mismos. Ese centro sin duda alguna es Cronopios Idiomas.

En conclusión, Cronopios Idiomas dispone de examinadores y profesores con amplísima experiencia cuyo alumnado aprueba el DELE en un alto porcentaje, por otro lado, es centro examinador oficial del DELE, con lo cual el día del examen no acudirás a un lugar nuevo, desconocido y que te genere nervios sino todo lo contrario: una escuela acogedora, conocida y familiar donde te han ayudado a la consecución de tus objetivos.

¡No lo dudes más y prepárate el DELE en Cronopios Idiomas!

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Cursos de español para nivel B2

Los niveles B1 y B2 suponen la etapa intermedia de dominio o de uso independiente de la lengua, etapa fundamental en la consolidación de la lengua, siendo el nivel B2 el último antes del nivel dominio C1. Es en este nivel en el que los alumnos alcanzan un abanico de recursos lingüísticos y no lingüísticos suficiente para participar en intercambios comunicativos con un grado de precisión, fluidez y naturalidad como para que sus interlocutores no tengan que hacer ningún esfuerzo particular. Además, adquieren una conciencia de la lengua que les permite evitar errores que den lugar a malentendidos y salvar situaciones de ambigüedad.  Los cursos de español para nivel B2 comportan la fase de consolidación de la lengua, no solo a nivel lingüístico y comunicativo sino como hablante intercultural, aprendiente autónomo y agente social, es por esto por lo que los cursos de español para nivel B2 son fundamentales en nuestro recorrido del español como lengua extranjera. Elegir bien un curso de español para nivel B2 es la llave del éxito para cerrar la puerta del contenido gramatical, léxico y funcional básico del español y abrir, a su vez, el dominio y perfección que supone el nivel C.

¿Qué objetivos consigo en un curso de español nivel B2?

Tal y como hemos explicado anteriormente, el nivel B2 o nivel avanzado supone el último escalón antes de iniciar el nivel superior y de maestría de C1 y C2, nivel en el que el alumno ya goza de una independencia lingüística suficiente gracias a su amplio abanico léxico y funcional, amén de un control óptimo de la base gramatical de la lengua.

Los objetivos de un curso de español nivel B2 van a ir orientados a la consolidación de la lengua española en todos sus aspectos. Dicha consolidación permitirá al alumno desenvolverse en cualquier transacción corriente de su vida cotidiana. No debemos de olvidar que, además de los contenidos lingüísticos y funcionales de una lengua, contamos con cuestiones culturales fundamentales que el alumno también debe aprender. En dicho sentido los objetivos de un nivel B2 contemplan la toma de conciencia por parte del alumno de la diversidad cultural, aceptar dicha diversidad y aprovecharla como una fuente de conocimiento, además de fortalecer sus motivaciones, su sensibilidad y apertura hacia otras culturas, en particular hacia la de los países hispanos. Este contenido es muy importante en el desarrollo de la vida cotidiana del alumno que tendrá que desenvolverse en situaciones interculturales complejas y delicadas. Los errores culturales o interculturales desembocan, en muchas ocasiones, en situaciones muy desagradables que en clase hemos de evitar.

Para terminar, aunque no por ello menos importante, un objetivo fundamental de un curso de español nivel B2 debe perseguir afianzar la autonomía del alumno. El estudiante ha de gestionar de forma consciente y autónoma su propio aprendizaje del español, desarrollar estrategias propias y ejercer un control consciente sobre los factores afectivos que influyen en el proceso de aprendizaje de la lengua.

Cursos de español para nivel B2

Como podemos observar los objetivos de un curso de nivel B2 son muchos e importantes. Conseguirlos será básico en la consolidación de la lengua por parte del alumno; la función del docente, junto con las características y programación del curso jugarán un papel fundamental en la consecución de dichos objetivos.

La gramática en un nivel B2 de español

Anteriormente hemos descrito los objetivos de un curso de español B2 y pareciese que hemos pasado de puntillas sobre el tema gramatical. La gramática cobra una importancia básica en este nivel, puesto que será en el B2 donde el alumno complete su estudio gramatical del español, no solo en cuanto al estudios de los tiempos verbales se refiere, sino también, y casi más importante, su uso.

El repaso de contenidos gramaticales anteriores, como los tiempos del pasado, junto con un estudio profundo de toda la subordinación en español serán dos de los puntos fundamentales del programa gramatical del nivel. Dentro de dicha subordinación juega un papel básico nuestro querido subjuntivo. El alumno estudiará el resto de los tiempos verbales del modo subjuntivo y su uso dentro de las oraciones subordinadas: las condicionales, concesivas o relativas serán contenido gramatical de este nivel.

¿Cómo se aborda la gramática en un nivel B2 de español? Del mismo modo que en el resto de niveles: siempre de una manera comunicativa, funcional y pertinente. La gramática es el engranaje que pone en funcionamiento la comunicación junto con el componente léxico. En nuestros cursos de español nivel B2 la gramática siempre cumple una función comunicativa, función que se da dentro de contextos reales y pertinentes para el alumno. De este modo se consigue, no solo una motivación mayor por parte del estudiante, sino que se asimila la gramática de una manera más efectiva y adecuada.

La comunicación en un nivel B2 de español

La comunicación en un nivel B2 de español es como el gol en un partido de fútbol: es nuestro objetivo primordial. Solo se aprende una lengua hablando, con lo cual comunicarse y poner en funcionamiento en dicha comunicación todo lo estudiado en clase es la única manera de aprender una lengua. Todos los objetivos y la gramática especificada anteriormente están siempre orientados a la comunicación.

Pedir, dar consejos o reaccionar, transmitir lo dicho por otros, expresar opiniones, acuerdo y desacuerdo o narrar sucesos y acontecimientos del pasado son solo algunas de las funciones a las que estará orientada la comunicación en un nivel B2 de español.

Las herramientas lingüísticas que el estudiante posee en este nivel son mayores que las del mismo estudiante en niveles inferiores, con lo cual, hemos de aprovecharnos de esta circunstancia para favorecer siempre la interacción por parte de nuestros alumnos. El docente tiene que favorecer siempre la comunicación en el aula. El manual de clase y la programación académica nos ayudará, a su vez, a motivar al estudiante con temas que le resulten adecuados, pertinentes y cercanos a su realidad.

Actividades y ejercicios para el nivel B2 de español

Todas las actividades y ejercicios que llevemos a cabo en los cursos de español para nivel B2 van a tener como objetivo la comunicación, comunicación pertinente, real y adaptada a los contenidos lingüísticos y funcionales del nivel, partiendo de nuestro enfoque por tareas.

Así, cuando estudiemos las oraciones de relativo el alumno tendrá que simular la compra de un libro de gramática utilizando indicativo o subjuntivo, dependiendo de la idea de ese objeto que tenga en la cabeza. Llevar a cabo este intercambio comunicativo real, que puede necesitar en su día a día, pone en funcionamiento la gramática estudiada, los recursos léxicos y las funciones. Además, dichas actividades las realizará en pareja o en grupo lo que ayudará, a su vez, a la cohesión del mismo.

Otros ejercicios del nivel B2 contarán con elementos lúdicos importantes que ayudarán a la asimilación de lo estudiado, Por ejemplo, la realización del juego llamado pasapalabra en grupos o parejas para repasar oraciones de relativo con preposiciones o la descripción del jefe o pareja ideal en la que el alumno deberá utilizar el pretérito perfecto de subjuntivo o el infinitivo compuesto, junto con los recursos léxicos adecuados. Ambas actividades contienen elementos lúdicos y de competición sanos que fomentan el aprendizaje y la cohesión del grupo.

¿Cómo puedo saber si tengo un nivel B2 de español?

La mejor manera es venir a nuestra escuela, conocerla y realizar el test de nivelación del que disponemos, además, nuestro coordinador o alguno de nuestros profesores charlará contigo un ratito para corroborar dicho nivel. Estas herramientas de nivelación son bastante exactas, aunque no perfectas, y nos dan una radiografía veraz del nivel de los estudiantes.

No obstante, si una vez en el aula crees que tu nivel es mayor o menor no hay ningún tipo de problema. Contamos con una flexibilidad absoluta para dar respuestas a las necesidades del estudiante, así que, ¡anímate y ven a visitarnos! ¡Conseguir el nivel B2 está al alcance de tu mano!

Clases comunicativas de español

Aprender español en un país de habla hispana es una oportunidad fantástica para practicar directamente con nativos. Para aprender español es recomendable combinar la estancia en Madrid con clases comunicativas de español.

Muchos estudiantes de ELE llegan al aula con un nivel gramatical bastante bueno pero una expresión oral muy limitada, porque casi no han tenido la ocasión de hablar con gente cuya lengua materna es el español.

¿Qué es un enfoque comunicativo en español?

Aunque muchos métodos de idiomas centran sus esfuerzos en el ‘qué’, que es muy importante, de nada sirve si no se relaciona con un ‘para qué’. Por esta razón, nuestras clases comunicativas de español siempre terminan con una actividad interactiva donde los estudiantes pueden aplicar los contenidos explicados ese día a una situación real. Y esto es así desde el primer día de clase.

¿Cómo puede comunicarse alguien en español cuando apenas conoce tres palabras? Parece imposible, ¿verdad? Pues no hay mayor satisfacción para un profesor que ver la cara de alegría de sus estudiantes cuando descubren que después de su primera lección ya pueden deletrear su nombre gracias a un simple juego del ahorcado. ¡Una pequeña interacción y tus alumnos se creerán los reyes del mundo!

Esta es la magia del enfoque comunicativo en el que creemos como profesores y que intentamos poner en práctica en todas nuestras clases de español. ¿Esto quiere decir que no se aprenden reglas gramaticales? La gramática es esencial, pero preferimos que el alumno sepa en todo el momento para qué va a necesitar un determinado contenido. Al fin y al cabo, la lengua es un instrumento creado con un objetivo: comunicar.

Clases comunicativas de español

¿Y cómo podemos hacer nuestras clases más comunicativas? Mi máxima es que hay que aprovechar cualquier oportunidad para que los estudiantes interactúen entre ellos, sobre todo, si alguno es tímido y se siente más inseguro cuando tiene que hablar directamente delante de los demás. Incluso en actividades a priori más aburridas o tradicionales, intento que haya un mínimo de intercambio oral entre ellos. Por ejemplo, un simple “compara las respuestas con tu compañero” después de un ejercicio de completar espacios ya les obliga a, por poco que sea, usar el español con un objetivo comunicativo. Yo pienso que no he hecho un buen trabajo si todos los alumnos no han producido frases propias durante la clase de español.

¿Qué vas a aprender en nuestras clases comunicativas?

Cualquier excusa es buena para hacer hablar a nuestros estudiantes de español, y conseguir hacerlo con éxito depende de unas actividades bien diseñadas. Una de las dinámicas preferidas por mis estudiantes, y que me da muy buenos resultados, es la subasta de frases, una manera divertida para repasar contenidos gramaticales y vocabulario antes de un examen, e ideal para cualquier nivel.  Se trata de una competición individual o por equipos en la que para ganar hay que comprar unas frases que el profesor va escribiendo en la pizarra; pero comprarlas no es fácil: hay que adivinar si son correctas o no y, en este caso, corregirlas adecuadamente. Simulando el procedimiento de una subasta tradicional los alumnos tienen que pujar con “dinero imaginario” (la cantidad con la que cuenta cada alumno/equipo se fija al principio) para conseguir la opción de comprar la frase. Si corriges correctamente te la llevas, pero, si no, pierdes el dinero igualmente y no te llevas nada. Al final, gana quien tiene más frases y, en el caso de empate, quien tiene más dinero.

El factor competitivo suele ser infalible y es una motivación para que los estudiantes de español se animen a participar. Además, no solo sirve para repasar contenidos específicos, sino también para practicar de nuevo los números altos que, a veces, tanto les cuestan, o incluso desarrollar estrategias para justificar su decisión. Este es el ejemplo perfecto de cómo incluso una tarea en principio tan aburrida como el repaso final se puede convertir en una divertida actividad comunicativa.

Obviamente, los niveles más altos presentan menores limitaciones y permiten diseñar clases de español comunicativas más ambiciosas. Los role play (o juegos de roles) y dramatizaciones son ideales a partir de B1, cuando los estudiantes disponen de un vocabulario más alto y mayor capacidad de improvisación. La idea de interpretar a un personaje diferente a nosotros siempre es atractiva (desde que somos niños nos gusta disfrazarnos) y aporta una motivación extra que puede hacer que los alumnos pierdan el miedo a hablar. Son actividades muy agradecidas para poner en práctica expresiones coloquiales aprendidas en la clase y mejorar la entonación y pronunciación.

Por ejemplo, para practicar los verbos de sentimiento con subjuntivo uso una actividad basada en el famoso reality show Gran Hermano (ver la televisión, sobre todo concursos, puede ser una gran fuente de inspiración), donde varios desconocidos conviven en una casa. A cada alumno le reparto un personaje con una personalidad determinada. Después les planteo varios conflictos en los que deben actuar según el carácter de ese personaje. Una vez resueltas las situaciones deberán decir a qué compañero quieren expulsar de la casa y sus razones. Para ello tienen que usar estructuras con subjuntivo. Un ejemplo: “Nomino a Ángel porque no soporto que ronque por la noche”.

Por supuesto, para sacar el máximo beneficio a las clases comunicativas de español, lo mejor es participar en nuestras actividades culturales, relacionarse fuera de la escuela y hablar con nativos.

Actividades para practicar los pasados en español

No sé cuál es la mejor  forma de practicar los pasados en español, pero desde luego sí sé cuál es la peor: rellenar huecos. Aunque una de las dificultades de la gramática en español es la abundancia de tiempos verbales y las irregularidades de cada uno de ellos, aprender los pasados haciendo meros ejercicios de gramática, sin un contexto, y limitarse a conjugar los verbos, no sirve de mucho si realmente queremos entender cuándo y por qué se usan. De ahí que recurramos a actividades para practicar los pasados en español con ejemplos concretos y contextos reales para que el estudiante pueda entender la razón de usar un pasado u otro, y, una vez asimilados por separado, sea capaz de usarlos juntos para comunicarse correctamente, que es de lo que se trata.

Cómo enseñamos en nuestra escuela los pasados en español

Aunque cada profesor pone su aportación personal, en general en nuestra escuela seguimos un orden para aprender los pasados en español. Empezamos por el pretérito perfecto (he comido) para después pasar al pretérito indefinido (comí) y hacer un contraste entre los dos. De ahí pasamos al pretérito imperfecto (comía) para a continuación centrarnos en contar una experiencia pasada con estos dos últimos (imperfecto/indefinido: comí/comía). Finalmente estudiamos el pretérito pluscuamperfecto (había comido). Todo esto lo integramos en un texto real, una situación familiar, una experiencia personal, algo que el estudiante pueda reconocer para que intuitivamente entienda por qué se usan, y, una vez practicada la forma, empezar a aprender los pasados en español con juegos, actividades, relatos, concursos y anécdotas reales.

Actividades para practicar los pasados en español

Claves para enseñar los pasados en español

Una clave muy importante son las preguntas que tenemos que hacernos cuando usamos los pasados:

  • ¿Cuándo?
  • ¿Una vez, varias veces o de forma habitual?
  • ¿Antes o después de otra acción pasada?
  • ¿La acción pasada terminó o no terminó?

La segunda clave son los marcadores temporales, que nos ayudan a situarnos en el tiempo y saber si la acción pasada está dentro de un tiempo no terminado (hoy, esta mañana, este mes, este año, etc.) y usamos el pretérito perfecto o si la acción está dentro de un tiempo ya terminado (ayer, anoche, la semana pasada, el año pasado, en 2010, etc.) y usamos el pretérito indefinido.

La tercera clave es entender que hay varios tipos de acciones, y cada una necesita expresarse en un pasado diferente:

– Acciones terminadas en un tiempo no terminado con pretérito perfecto:

“Esta semana he ido al gimnasio”.

La acción de ir al gimnasio está terminada, pero esta semana todavía no ha terminado.

– Acciones terminadas en un tiempo terminado con pretérito indefinido:

“La semana pasada fui al gimnasio”.

La acción de ir al gimnasio está terminada y la semana pasada ya terminó, ahora estamos en otra semana que no tiene relación con la anterior.

– Acciones no terminadas en un tiempo terminado: pretérito imperfecto:

“Ayer, cuando iba al gimnasio, me encontré con mi amigo Pedro por la calle”.

La acción de ir al gimnasio no estaba terminada, fue en el proceso de ir al gimnasio cuando pasó otra cosa, ver a mi amigo. En este tipo de frases usamos dos pasados: pretérito imperfecto para la acción en desarrollo  “cuando iba al gimnasio” y pretérito indefinido para la acción que terminó “me encontré con mi amigo”.

– Acciones habituales en pasado imperfecto:

“Antes iba mucho al gimnasio”.

La acción se repetía habitualmente en el pasado; esto solo podemos expresarlo con el pretérito imperfecto de indicativo.

– Acciones pasadas que sucedieron antes que otra acción pasada con pretérito pluscuamperfecto:

“Cuando yo nací, el dictador Franco ya había muerto”.

Yo nací en 1978 y el dictador Franco murió en 1975; en este caso utilizo el pretérito pluscuamperfecto en la acción que es anterior a la segunda.

– Descripciones con pretérito imperfecto:

“Mi abuelo era muy alto, tenía el pelo blanco y vivía en una casa muy grande en el campo donde siempre hacía sol en verano”.

Un error que no debe cometerse es pensar que el pretérito indefinido se refiere a acciones muy lejanas en el tiempo y el pretérito perfecto a acciones más cercanas. No es así. Por ejemplo, puedo decir:

“Ayer comí en un restaurante”.

“Este mes he comido en un restaurante”.

Lo importante es que ayer ya ha terminado y este mes no, por eso la verdadera razón de usar uno de estos dos pasados es si el tiempo está terminado o no.

El contraste entre el pretérito indefinido (hice) y el pretérito imperfecto (hacía) es fundamental a la hora de contar anécdotas o historias en el pasado; no pueden funcionar el uno sin el otro. El pretérito indefinido sirve para hacer avanzar la narración pasando a una nueva acción. El pretérito imperfecto nos informa de las circunstancias y nos sirve para hacer descripciones. Si yo te empiezo a contar que “ayer, estaba sentada en el parque” y no digo nada más, seguro que querrás saber qué pasó: vale, estaba sentada en el parque, ¿y? ¿y qué más, qué pasó? Ahí es cuando necesitamos el pasado indefinido, porque tiene que haber una acción: “ayer, estaba sentada en el parque y de repente se me acercó una chica y me pidió ayuda”. ¿Y cómo era la chica, qué ropa llevaba, cuántos años tenía, de dónde era? Con pasado imperfecto describimos a la chica: la chica parecía bastante joven, era pelirroja, llevaba un vestido negro, tenía un libro en la mano y estaba nerviosa.

Actividades para practicar los pasados en español

Una de las actividades para practicar los pasados en español es el juego “battleship” utilizando verbos en vez de letras y números para encontrar los barcos. Esta es una manera genial de repetir las formas y asimilarlas sin darte cuenta porque estás jugando, lo que quieres es ganar a tu compañero y te olvidas de que estas practicando los verbos.

Sin pensar mucho en la forma y más en el contexto, para el pretérito perfecto, podemos jugar a hacer preguntas sobre acciones inverosímiles para saber las experiencias que ha tenido cada uno en su vida. Por ejemplo, si usamos la pregunta “¿alguna vez has…?” pero con situaciones absurdas, es más divertido: ¿Alguna vez has ligado en un bar?, ¿alguna vez has viajado solo/a?, ¿alguna vez has perdido un avión?, etc.

Para el pretérito indefinido es muy divertido hacer juegos de preguntas difíciles con opciones de respuesta en grupos y competir con el grupo contrario. Por ejemplo, si hay un estudiante de Corea del sur y otro de Italia, pueden hacerse preguntas de este tipo: ¿Cuándo fueron los Juegos Olímpicos de Seúl?, ¿cuándo fue la última vez que Italia ganó un mundial de fútbol?, etc. Este juego se puede repetir con el pretérito imperfecto con el mismo tipo de preguntas como por ejemplo: ¿Cómo se llamaba la primera mujer presidenta de Corea del sur?, ¿quién era Julio César?, etc.

Para el indefinido hay una actividad que se llama “Años importantes de tu vida”, donde el estudiante sale a la pizarra y escribe tres fechas que fueron importantes para él o ella, pero el resto de la clase no sabe lo que pasó y tiene que hacerle preguntas del tipo sí/no. Las preguntas tienen que estar en indefinido, por ejemplo: ¿Naciste en 1999?, ¿tuviste un accidente en 2015?, ¿empezaste la universidad en 2020?, etc. Y así hasta que acierten.

Para practicar el indefinido y el imperfecto hay múltiples actividades que se pueden hacer, como inventar una historia a partir de fotos, terminar una historia de amor y escribir una historia a partir de escuchar sonidos. También son muy recomendables actividades donde, por ejemplo, te dicen que ha habido un asesinato o un crimen, y, a partir de algunos datos, hay que reconstruir la historia y adivinar quién ha sido el asesino, qué pasó, cómo pasó, dónde estaba la víctima, qué arma usó el asesino, etc.

Por último, para practicar el pretérito pluscuamperfecto se pueden usar fotos de famosos que hicieron algunas cosas siendo muy jóvenes: el juego consiste en unir las fotos con la información que aparece en las tarjetas. Por ejemplo, la foto de Lady Gaga con la tarjeta “A los 13 años ya había compuesto muchas canciones”. Después de este juego podemos entregar un cuestionario para saber quién es la persona más precoz de la clase, por ejemplo: Buscad a alguien que a los 15 años ya había viajado a un país extranjero.

Estos son sólo algunos ejemplos de las múltiples actividades para practicar los pasados en español que se pueden hacer para acostumbrarse a usarlos correctamente. Lo más importante es no perder nunca de vista ejemplos concretos y practicar en clase mediante actividades comunicativas.

Juegos para practicar español en nivel A1

Juegos para practicar español en nivel A1

La nueva forma de aprender español: jugando

Jugar está de moda. Cada vez es más frecuente encontrar elementos lúdicos en contextos aparentemente no relacionados (siendo quizá los ejemplos más claros el mundo del marketing y el de la empresa), y palabras como gamificación o juegos serios están en boca de todo el mundo. La enseñanza de lenguas extranjeras es un campo ideal para la aplicación de algunos de estos enfoques, por lo que en esta entrada hablaremos sobre algunos juegos para practicar español en nivel A1.

¿Es fácil aprender español con juegos?

A los seres humanos nos gusta jugar. Disciplinas como la psicología o la antropología han demostrado sobradamente la importancia de la dimensión lúdica en el desarrollo de la cultura. Según afirman los expertos, al jugar, como al dedicarnos a todo aquello que nos apasiona, el tiempo pasa sin que apenas nos demos cuenta, porque hemos entrado en una situación de equilibrio perfecto. Para que esto ocurra, sin embargo, es necesario que se cumplan una serie de condiciones, como por ejemplo que las reglas estén claras, que la dificultad del reto al que nos enfrentamos sea la adecuada y que se proponga alcanzar un objetivo preciso. Si se dan estas circunstancias, no cabe duda de que aprender español jugando es una de las mejores maneras de hacerlo.

Juegos para practicar español en nivel A1

¿Por qué aprendes mejor español jugando?

Jugar es una de las formas más puras de aprendizaje que existen, pues consiste básicamente en entender una serie de reglas y sacarles el mayor partido posible. Existen multitud de similitudes entre el proceso lúdico y el educativo, por lo que el uso de juegos en la adquisición de segundas lenguas resulta especialmente adecuado. Por ejemplo, se puede jugar solo, y también aprender una lengua, pero no cabe duda de que resulta más satisfactorio hacerlo junto a otros. Por otra parte, aprendemos resolviendo situaciones problemáticas, ¿y qué es un juego, sino un gran problema que debemos resolver para salir victoriosos? También podríamos decir que, en los dos procesos de los que hablamos, los participantes aprenden llevando a cabo acciones; o que el error es algo no sólo natural, sino necesario a la hora de perfeccionar nuestras destrezas ya sea como estudiantes o jugadores. Por todas estas y otras razones, desde Cronopios Idiomas recomendamos encarecidamente el uso de juegos para practicar español.

Algunos de nuestros juegos favoritos para aprender español

A continuación os mostramos algunos de los títulos que más nos gustan para aprender español con juegos y que más utilizamos en nuestras clases:

Juego 1 – Dobble

Con millones de unidades vendidas en todo el mundo, Dobble es sin duda uno de los juegos de cartas más populares que existen. La mecánica es muy sencilla: los participantes deben encontrar lo antes posible la única imagen que se repite entre dos cartas en las que aparecen múltiples figuras  y nombrarla en voz alta antes que los demás. Siempre según esta premisa, hay cuatro modos de juego diferentes. El hecho de que sea tan fácil de entender lo convierte en uno de los mejores juegos para practicar español en nivel A1, ya que con él se pueden trabajar el vocabulario y la pronunciación casi desde el primer día de clase. Debido a su reducido tamaño y su más que asequible precio (alrededor de 15 euros), es también ideal para que los estudiantes puedan aprender español jugando fuera del aula.

Juego 2 – Dixit

Otro clásico, ganador de múltiples premios, incluyendo el de Juego del Año en 2010. Las reglas son también muy simples: en Dixit, cada participante recibe una serie de tarjetas con ilustraciones de tono surrealista (algunas de ellas, verdaderas obras de arte) que pueden ser interpretadas de maneras muy diferentes. En cada ronda habrá un cuentacuentos, quien deberá elegir una de sus tarjetas y pensar en una frase (puede ser solamente una palabra) inspirada por la imagen que aparezca en ella; a continuación, dicha tarjeta se mezclará con otras, y el resto de jugadores deberá adivinar cuál de todas ellas es la que usó el cuentacuentos para construir su frase. Pero ojo: es importante que no sea demasiado fácil ni demasiado difícil, ya que si todos los jugadores (o ninguno) aciertan, todos sumarán puntos a excepción del cuentacuentos. El preferido de los estudiantes más creativos, Dixit es una referencia a la hora de aprender español con juegos.

Juego 3 – Duplik

Y terminamos con el que probablemente sea el menos conocido de los tres, pero que se ha convertido ya en uno de nuestros juegos para aprender español favoritos: Duplik, perfecto para practicar la descripción y repasar contenidos hacia el final del nivel A1. Uno de los participantes coge una tarjeta y describe la imagen que aparece en ella con la mayor exactitud posible, mientras el resto intentan dibujarla antes de que el tiempo expire. Entonces se revelan los requisitos secretos de la imagen: detalles que han de figurar tanto en la descripción como en el  dibujo (por ejemplo, si hay una persona: cómo tiene el pelo, en qué posición se halla, qué tipo de ropa lleva, si tiene los ojos cerrados o abiertos, si mira a izquierda, a derecha o al frente…).  Por cada requisito cumplido, tanto el narrador como el dibujante ganarán un punto.  No te preocupes si las artes plásticas no son tu punto fuerte: en Duplik no importa la calidad del dibujo, sino los elementos que aparecen en él, y un garabato puede ganar a un cuadro de Velázquez. Por eso, y como el propio fabricante dice, es el juego de dibujo para los que no saben dibujar.

Don Quijote en clase de español

Muchos alumnos no conocen al personaje más famoso de la literatura española. Otros alumnos saben cómo se llaman y reconocen su imagen, pero no entienden por qué es tan importante. ¿Cómo explicar la importancia de Don Quijote en clase de español? Una manera de hacerlo es utilizar imágenes para que los alumnos puedan describir su carácter y su personalidad. Depende del nivel, pero estos adjetivos son algunos de los que suelen utilizar los alumnos: delgado, débil, loco, apasionado, aventurero, romántico, culto, imprudente e inocente.

Don Quijote y Sancho Panza vistos por Pablo Picasso.

Después, los alumnos imaginan que Don Quijote es un superhéroe que quiere salvar al mundo y dicen qué poderes tiene: desparecer, volar con su caballo, aburrir a sus enemigos, ser muy divertido o dar pena. Ya podemos decirles que han entendido muy bien a Don Quijote: un antihéroe al que se le toma cariño. El caballero de la triste figura representa ciertos aspectos relacionados con valores y formas de ver la vida que recorren el imaginario cultural en España: la valentía apasionada pero poco práctica para resolver problemas y los ideales admirables pero que son aplastados por la realidad. Don Quijote como el mito del perdedor honrado.

Don Quijote sirve para introducir aspectos positivos y negativos de la identidad española. El idealismo y la búsqueda de justicia como parte positiva. Sin embargo ese idealismo tiene su lado negativo: incapacidad ante un mundo cruel que lleva al desencanto.

Poesía en Cronopios Idiomas

En los niveles altos, nuestros alumnos aprenden a utilizar el idioma de forma metafórica. Es un gran reto y para ello practicamos mediante la poesía. Queremos compartir este poema creado por Anna, una alumna rusa de B2, que ha ganado un concurso de poesía en Cronopios Idiomas:

La paciencia rusa

Analizar el fenómeno ruso quería,

¿qué tenemos hoy en día?

Democracia sin elecciones,

la vida sin pasiones.

Economía en pañales,

movimiento sin señales.

El presidente sin límites derrocha,

somos como tortugas en Atocha.

Todos los que tienen bastante dinero,

van a París para la vida ligera.

Si no queremos cambiar ni siquiera,

estamos para todo el mundo afuera.

Fuimos a pie poco a poco,

paso a paso hacia Europa.

Pero paramos en un momento

y no seguimos el movimiento.

Cuándo ocurre algún instante

en el que decimos: ¡Bastante!

Tu palabra favorita en español

En nuestra escuela tenemos claro que usar las palabras es la mejor forma de recordarlas. También es normal tener sentimientos hacia las palabras. Esos sentimientos crean vínculos que quedan grabados: palabras que atraen a los alumnos por su sonido, palabras que odian porque no consiguen pronunciarlas bien o palabras que disfrutan cuando logran, por fin, utilizarlas adecuadamente. Incluso, si tienen la suficiente paciencia y tenacidad, los estudiantes llegan a establecer asociaciones entre palabras usando la imaginación.

Una forma de establecer vínculos con las palabras es una actividad para B1 y B2 que llamamos Tu palabra favorita en español:

– Empezamos la actividad con un vídeo en el que Ricardo Darín habla de su palabra favorita:

– Después de ver el vídeo y comentarlo, preguntamos a los alumnos por su palabra favorita y les pedimos que nos digan las experiencias y sentimientos que asocian con esas palabras.

– A continuación los estudiantes tienen que buscar en internet a través de sus móviles cuál es el origen de las palabras que han elegido. La etimología puede resultar muy sugerente e interesante, esto es un ejemplo que ocurrió en clase de nuestro compañero Mario:

Giulia, una alumna italiana de B2, eligió la palabra “paz” y contó que para ella esta palabra significaba “sentirse bien conmigo misma para poder estar en equilibrio con los demás”. Después buscó su origen y descubrió que proviene del latín: pax, pacis. También vio que la Pax romana se basaba en establecer pactos y acuerdos. Entonces preguntó si la palabra “acuerdo” tenía relación con “acordarse”. Mario, el profe, le explicó que acuerdo tiene un verbo que es “acordar” y le propuso que buscara su origen. Giulia averiguó que viene de cor, cordis y que su significado literal es “unir corazones”, así como “recordar” significa “volver a pasar por el corazón”.

Actividad creativa de español para describir objetos

Para practicar los pronombres relativos y diferentes expresiones para describir objetos se pueden utilizar muchas actividades y juegos. La actividad creativa de español para describir objetos que os proponemos aquí, consiste en utilizar fotos de Chema Madoz para que los alumnos inventen el nombre y describan el objeto que aparece. Aquí os dejamos un ejemplo escrito por Niclas, alumnos de B1:

DULCE HINCHABLE

Sirve para las personas que quieren hacer dieta: es para engañar al cerebro, para que piense que es un dulce que contiene mucha grasa y azúcar.

El concepto es fácil de entender: funciona con aire para crear una ilusión óptica. Para los consumidores, la idea es verdaderamente fantástica.

Autor: Chema Madoz

Autor: Chema Madoz