Tres expresiones en español de origen histórico

Me gustaría mezclar la etimología con la historia de España y Sudamérica. Para ello, escogeré tres expresiones en español de origen histórico de uso coloquial.

SER UN GRINGO

El origen de esta palabra, que puede usarse como adjetivo y como sustantivo, se remonta a la guerra entre México y Estados Unidos (1846.1848) cuando el llamado Batallón de San Patricio, formado por desertores del ejército estadounidense, cruzaron la frontera y entraron en el país azteca. Iban vestidos de uniforme verde. Los mexicanos, de manera despectiva, los insultaban diciendo “green go” (algo así como “verdes, fuera”) pero mal pronunciado. De ahí la palabra se popularizó con la grafía castellana y pasó a escribirse y pronunciarse como la conocemos ahora, “gringo”, que es la palabra para referirse despectivamente a los estadounidenses blancos de origen europeo.

Una variante de esta versión es que los generales de la guerra, para hacer avanzar a sus soldados, les decían “green, go!” (algo como ¡batallón verde, avancen!) y de ahí los mexicanos empezaron a referirse a los invasores como gringos indistintamente. Hoy en día esta palabra es más utilizada en Sudamérica que en España y ha perdido poco a poco su matiz despectivo para pasar a nombrar únicamente a los norteamericanos en general.

TIRAR DE LA MANTA

Usamos esta expresión en España cuando queremos amenazar a alguien porque sabemos algún asunto vergonzoso, ilegal o comprometedor que, si descubrimos o destapamos, será de dominio público y podría comprometer o poner en peligro a esta persona. Su origen está relacionado con la expulsión de musulmanes y judíos de España por los cristianos y la obligación que el reino de Castilla impuso a estos últimos de reconvertirse al cristianismo si querían permanecer en la península. Por esta razón, muchos judíos se cambiaron el nombre o el apellido para “reconvertirse” en público, mientras que en privado algunos seguían manteniendo sus ritos, su lengua y su propia cultura.

Alrededor del año 1610 en la catedral de Tudela (Navarra) se colgó un lienzo (coloquialmente, “manta”) con los nombres de los judíos y sus descendientes que se habían quedado en España. Tirar de la manta era sinónimo de investigar falsas conversiones y actuar en consecuencia, es decir, probablemente ser juzgado por el tribunal de la inquisición, torturado, quemado, etc o saber quiénes eran católicos “de pura sangre”.

SER UN GATO

Aparte de al animal doméstico, con esta palabra en su función de adjetivo, nos referimos, en la comunidad de Madrid, a aquellos madrileños cuyos padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, etc, son también de Madrid porque nacieron aquí. Hay varias versiones sobre su origen, casi tosas relacionadas con trepar una muralla. Madrid fue fundada por los árabes, que construyeron una gran muralla que rodeaba la ciudad. Cuando ésta fue tomada por los cristianos, se cuenta que uno de los soldados consiguió trepar la muralla y entrar en la ciudad con la misma agilidad que un gato, de ahí el apelativo que se le dio tanto a él como a su familia, a la que durante generaciones se la conoció como “los gatos”, de ahí que ser un gato signifique ser madrileño “de toda la vida” o llevar generaciones enteras naciendo aquí.

Tres expresiones en español de origen histórico

Muralla árabe de Madrid

Otra versión habla de la agilidad de los madrileños que trepaban muros escapando del ejército francés durante la invasión napoleónica allá por 1808. Como ocurre casi siempre con el origen de las palabras, no se sabe a ciencia cierta si esto es verdadero o no; en cualquier caso, no es tan fácil encontrar madrileños gatos, ya que una gran mayoría de nosotros procedemos de familias de otras regiones de España que se establecieron en la capital en busca de mejores oportunidades de trabajo.

Así que ya lo sabes, si eres gringo, seguro que no eres gato y si un gringo o un gato quieren hacerte daño y sabes algo oscuro de su pasado, siempre puedes amenazar con tirar de la manta para protegerte.

2 comentarios
  1. Connie
    Connie Dice:

    La palabra gringo originalmente se refería a cualquier tipo de extranjero. Fue grabado por primera vez en 1787 en el Diccionario Español de las Ciencias de las Artes y las Artes:
    GRINGOS, llaman en Málaga a los extranjeros, que tienen cierta especie de acento, que los priva de una locución fácil, y natural Castellana; y en Madrid dan el mismo, y por la misma causa con particularidad a los Irlandeses.

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